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5 de noviembre de 2014

¿Qué son los mega-acuerdos comerciales? por Mariano Bullón Méndez

Integración y cooperación no son fenómenos nuevos, han estado presentes en la práctica de las relaciones económicas y comerciales internacionales, al menos desde el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. Por tanto, es lógico que existan diferentes experiencias en el tiempo y por regiones. En los últimos años han comenzado a aparecer o están en proceso de conformación nuevas formas de cooperación y concertación, básicamente en el campo comercial, aunque también incluyen el tema de las inversiones: los llamados mega-acuerdos, casi todos ellos en negociación, sin firmarse y emulando unos con otros para entrar en vigor en 2015 o tal vez, si no se logran los consensos necesarios, más allá de esta fecha.

Cada uno de los principales actores en el sistema de relaciones económicas internacionales, que resultan promotores de los acuerdos, intenta situar sus “piezas” (capitales, inversiones, control de mercados, acceso a los flujos de capital, participación en la creación y captación de valor, entre otros) en las mejores y más sólidas posiciones en el tablero del ajedrez mundial, iniciando y ganando o tratando de ganar las “guerras” por el control de los combustibles fósiles, el agua y de otros recursos naturales estratégicos y sus vías de acceso, en cualquier lugar del mundo, no importa lo distante de la geografía ni los métodos que se tengan que utilizar para alcanzar sus propósitos hegemónicos. Se han dado cuenta que “el agua se les está empezando a escapar entre los dedos”, debido a los cambios bruscos que están teniendo lugar en el contexto internacional. Estos nuevos fenómenos puede que requieran de ajustes en la teoría y, tal vez, de nueva teorización al respecto, tarea compleja porque habría que transformar o reemplazar los paradigmas existentes, que están muy consolidados en los medios académicos, en los centros de poder, en la práctica de las relaciones intergubernamentales y, lógicamente en la esfera de los hombres de negocios, que son los actores que, en última instancia, deciden y dictan al resto de los concurrentes lo que va a ocurrir y cómo ha de funcionar el mundo.

Lo anterior está relacionado con las concepciones y la propia conceptualización sobre la polaridad del mundo y el supuesto o real cambio del orden mundial, del cual se viene hablando constantemente, sobre todo a partir de los sucesos de 1989 – 1991. Es en este contexto que se producen las negociaciones de los llamados mega-acuerdos comerciales preferenciales, como una vía para la búsqueda de solución a las contradicciones a favor de las potencias tradicionales, que de resultar, pudieran reemplazar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y tendrían que ser aceptados por todos los actores: se están negociando reglas del juego en el extenso y diverso campo del comercio y la inversión, que pueden ser impuestas a los demás actores y llegar a alcanzar un carácter universal.

Finalmente, y en otro plano de análisis, los mega-acuerdos pudieran tipificarse sobre una de las posibles bases lógicas, según su amplitud y configuración geográfica. En este caso pudieran ser clasificados, en una primera aproximación, en: regionales (llamados también inter-regionales), bi-regionales (o intra-regionales) y multi-regionales. Los Mega-acuerdos. Dentro de los rasgos esenciales que caracterizan a los mega-acuerdos, se pueden relacionar los siguientes: Involucran gran cantidad de economías diversas y, por lo regular, asimétricas, donde está en disputa el liderazgo de una u otra de las partes.

La misma asimetría hace más complejo el proceso de negociación, debido a la existencia de disímiles intereses y posibilidades muy dispares entre las economías. Abarcan enormes cantidades de recursos humanos y capacidades poblacionales, científico-tecnológicas, amplitudes geográficas, existencias de infraestructura instalada, efectivos y medios militares (capacidad bélica), recursos naturales estratégicos, entre otros, los que convendría gestionar de forma cooperada y colectivamente, supuestamente en bienestar de todas las partes, lo cual no siempre se logra. Pretendido multilateralismo en la toma de decisiones. Muy cuestionado, ya que resulta difícil de entender el buen funcionamiento de esta práctica, cuando en el mismo mega-acuerdo participan economías con un peso totalmente desproporcionado, debido a la enorme diferencia en el tamaño y las capacidades de cada una de las partes.

En teoría del Derecho Internacional se habla de un principio que es el de la “igualdad soberana”, recogido en la Carta de la ONU (San Francisco, 1945). En la práctica ocurre que no todos los actores o sujetos de las relaciones internacionales tienen la misma capacidad para ejercer ese derecho. Surgen en su mayoría como respuesta a la actual crisis y suelen expandirse con el tiempo. Si tomamos cada uno de los mega-acuerdos, es fácil comprobar que al inicio los Estados fundadores han sido históricamente de cuatro a seis, mientras que con el curso del tiempo se ha aumentado la membrecía hasta alcanzar más de 10 asociados en cada caso. Capacidad de potenciar las posibilidades de cooperación e integración económico-comerciales y financieras entre las partes, posicionando mejor al bloque en el sistema de relaciones internacionales y, en particular, en el campo comercial, aunque con asimetrías al interior debido al peso diferente de los signatarios. Esto es debido a que se negocian los llamados acuerdos comerciales preferenciales llamados de cuarta generación, que por su complejidad se caracterizan por incluir temas no siempre negociados con anterioridad, al menos con ese nivel de amplitud y comprometimiento para los Estados parte, los que a su vez no tienen todos la misma capacidad decisoria.

De modo que, en una primera aproximación teórica, los mega-acuerdos pudieran ser definidos como: Tratados internacionales, que involucran gran cantidad de economías y recursos. Son presentados por sus promotores como espacios para el multilateralismo, aunque en la práctica priman los intereses de las principales potencias. Surgen en su mayoría como respuesta ante la actual crisis y tienden a expandirse rápidamente en membrecía. Están enfocados, según sus objetivos declarados, a incrementar las posibilidades de cooperación e integración económica, comercial, financiera, tecnológica y militar de las Estados parte. Por lo general, tienen un objetivo subyacente: posicionarse mejor en la región de que se trate y a escala global y contener la expansión de las potencias emergentes.

Factores que impulsan los mega–acuerdos.

Uno de los principales factores que han dado lugar e impulsan las negociaciones de los mega-acuerdos es la no materialización de avances significativos en negociaciones de la ronda de Doha (OMC). Se habla indistintamente de OMC+, OMC plus u OMC 2.0, refiriéndose a acuerdos comerciales de cuarta generación, contentivos de elementos de regulación comercial, aspectos extra-arancelarios, normas fitosanitarias, derecho y vías e instancias para establecer reclamaciones, comercio electrónico, Ventanilla Única de Comercio Exterior (la llamada VUCE), reglas de origen, compras gubernamentales, inversiones, derechos de propiedad intelectual, regulaciones del mercado laboral, controles medioambientales, entre otros aspectos que resultan, en cierta forma, novedosos con relación a las prácticas anteriores.

Ese es, tal vez, el punto nodal que distingue los mega-acuerdos comerciales preferenciales de otros acuerdos precedentes de similar naturaleza. Sin embargo, no está totalmente claro si el fracaso de la Ronda de Doha es la causa de la aparición de los mega-acuerdos o son estos últimos y sus negociaciones los que obstaculizan la culminación de dicha Ronda. Está por investigar más en profundidad y demostrar cuál de las dos tesis resulta verdadera. ¿Pueden los desacuerdos en todo género de barreras no arancelarias solucionarse a través de los mega-acuerdos? No se puede determinar hasta ahora con suficiente grado de exactitud, entre otras cosas por el mero hecho de que estos suelen negociarse parcialmente en secreto. Se conocen básicamente a través de documentos dados a conocer ex profeso o “filtrados”, con información fragmentada sobre lo ya pactado o mediante algunos borradores de lo que se va a negociar próximamente. Otro elemento que genera la negociación de los mega-acuerdos es la crisis estructural y sistémica del capitalismo, que lleva a buscar nuevas vías y formas de maximización de las ganancias, de valorización del capital, además de las ya tradicionales, como la especulación y la no tan reciente financiarización de la economía.

Una importante causa pudiera radicar en la pérdida de prestigio de las instituciones internacionales tradicionales (Fondo Monetario Internacional -FMI, Banco Mundial -BM, la propia OMC), que pierden parte de su poder con la aparición de las potencias emergentes, por tanto aparece la necesidad de buscar nuevas formas de dominación, de control de los recursos y mercados, ya que amenaza la pérdida de poder de los grandes centros del capital. La necesidad de contención de los BRICS por las viejas potencias, en primer lugar Estados Unidos, motiva también la búsqueda del control por medio de nuevas normas de obligada aceptación para todos, ya bien sea dentro o fuera, o complementando a la OMC, las que marcarían las pautas para el comercio en un futuro no mediato. Las nuevas normas permitirían un mayor y mejor control no sólo de la actividad comercial, sino de los flujos de capital, de la transferencia de tecnología y situaría a los “players” en posiciones privilegiadas a la hora de dictar políticas de obligatorio cumplimiento para todos los que quieran o necesiten comerciar internacionalmente, que se convertirían en “tomadores” de reglas ya aprobadas por otros. A esto se añade la necesidad imperiosa de controlar el “pivote asiático”, ante el acelerado crecimiento de las economías de la región, unido a la creciente pujanza de los BRICS, en particular de China e India en la región de la Cuenca del Pacífico: participación en el comercio, en las inversiones, expansión de las capacidades productivas, empleo de las monedas nacionales cada vez con más frecuencia en sus transacciones bilaterales, incremento de las reservas internacionales, entre otros elementos definitorios a la hora de determinar el peso de un país en el sistema de relaciones internacionales.

Alianza Pacífico y Mercosur buscan posibilidades de cooperación

La Alianza del Pacífico y el Mercosur comenzaron a sostener encuentros con la intención de conocerse y dialogar sobre las posibilidades de cooperación entre los modelos que representan esos dos mecanismos latinoamericanos.

La cita, que se desarrolló en Cartagena, fue convocada por la Alianza del Pacífico, grupo creado hace sólo tres años por Chile, Colombia, México y Perú, que se ha convertido en un modelo de integración a partir del libre comercio.

Desde su creación han eliminado los aranceles del 92 % de los bienes y servicios que negocian entre ellos.

Los cancilleres del Mercosur también estuvieron presentes en el encuentro. Mercosur ha sido definida como la unión aduanera compuesta por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que en sus 23 años de existencia no ha logrado avanzar en sus objetivos con la misma velocidad de sus vecinos.

Este primer encuentro sirvió para que los ministros de Relaciones Exteriores de cada bloque explicaran su funcionamiento y objetivos con el propósito de identificar posibles áreas de cooperación para fortalecer la integración regional.

Con una población de 214 millones de personas, la Alianza del Pacífico representa el 37 % del Producto Interior Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe, concentra el 50 % del comercio total y atrae el 45 % de la inversión extranjera directa. La Alianza del Pacífico ha atraído en sus tres años de existencia en calidad de observadores a 32 países de los cinco continentes, entre ellos a Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia o España.

El Mercosur, por su parte, suma 275 millones de habitantes, tiene el 83 % del PIB suramericano y con la incorporación de Venezuela en 2012 pasó a tener el 19,6 % de las reservas probadas de petróleo del mundo.

“Ahora cada uno de los grupos se va a reunir y al interior de ellos discutir cómo podemos seguir avanzando, si es de avanzar, o simplemente hacer diálogos periódicos de comunicación”, dijo por su parte la canciller colombiana, María Ángela Holguín, anfitriona del encuentro que tuvo lugar en la Casa del Marqués de Valdehoyos, una construcción del centro histórico de Cartagena de Indias.

“Damos la bienvenida a todo organismo, a toda institución que busque la integración, el diálogo y el desarrollo económico social y político de América Latina, por lo tanto hemos dado la bienvenida a la Alianza del Pacífico y continuaremos dialogando y buscando puntos en común”, expresó por su parte el canciller argentino, Héctor Timerman, cuyo país tiene la presidencia semestral del Mercosur.

3 de noviembre de 2014

MENSAJE A LA SECCIÓN 10B PROMO XXXIX DE LA ENAHP


Una etapa que termina después de un esfuerzo de 5 años no sólo queda acá, ya que otro episodio de sus vidas se apertura con la voluntad de poner en la práctica todo lo aprendido, además de continuar escalando su perfil académico con estudios de postgrado.

Tuve la dicha de conocerlos en en semestre I-2014, como es normal con sus dudas y escepticismo con mi materia, pero todo fluyó y llegó como era de esperarse a "FELIZ TERMINO", agradezco la oportunidad de permitirme entrar en sus vidas, de ser un curso tan cohesionado y humano.

Más que alumnos "MIS AMIGOS", FELICIDADES AL 10 "B" PROMO XXXIV por su logro "LICENCIADOS EN CIENCIAS FISCALES MENCIÓN ADUANAS Y COMERCIO EXTERIOR 

Esp. César Enrique Ovejero Mujica


MARTÍNEZ SALAZAR, GABRIELA VALENTINA 
JIMÉNEZ ESCALANTE, MARÍA YARIMA 
BERMUDEZ TORRES, DENIS JOSUE 
CONTRERAS QUINTERO, ANA ISABEL 
RENGIFO HERNÁNDEZ, ELIANIS JAVIERLIS 
ORTIZ ARELLANO, GLENDY KATHERINE 
PIÑANGO ALDANA, DAYERLIN ITZIAR 
GARAGATE GARAY, KATHERINE AURELIA 
SAAVEDRA REQUENA, MARÍA JOSÉ 
FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, ELIANA MANUELA DE LA CHIQUINQUIRA 
CHIRINO RIVERA, JESÚS GABRIEL 
POLEO MÁRQUEZ, JOHANA DEL VALLE 
REGALADO LEÓN, FRANCISCO LUIS 
IZAGUIRRE PACHECO, FRANCIA LETICIA 
CARRASQUEL ROJAS, JULIO CÉSAR 
PÉREZ VALIENTE, SIMONÉ DE LOS ÁNGELES 
ZAMBRANO GUEVARA, OMAR ALBERTO
TORO RIVERO, CECILIA JOSEFINA 
REYES, ISSAMAR DE LOS ANGELES 
FERNÁNDES HERRERA, KATHERINE NATHALY 
AZUAJE OVIEDO, ANDREA SELENE 
PESTANA MARRERO LIGIA CAROLINA
FALCON ARREDONDO GREYMAR CANDELARIA 
LINARES FIGUERA, DANIELA ALEJANDRA 
IBARRA PÉREZ, LEORIANYS GERALDINE 
CABRERA BLANCO, INDHIRA MIRISGUEL 
MÉNDEZ HIDALGO, RENIER ALEJANDRO 
GUERRERO BUITRAGO, MARÍA GABRIELA 
ROJAS GONZÁLEZ, ISABEL ANDREÍNA 






30 de octubre de 2014

En Brasil votaron en contra de Mercosur, algo tenemos que corregir desde Argentina por Maurice Closs

El gobernador de Misiones, Maurice Closs, advirtió hoy que el ajustado triunfo de Dilma Rousseff en Brasil significó una "fuerte advertencia" porque en muchos estados votaron "en contra" del Mercosur y pidió "corregir alguna cosa desde Argentina" para que el bloque vuelva a seducir.

En diálogo con NA en las oficinas de la provincia en el centro porteño, Closs remarcó que para la Argentina la continuidad de Rousseff en el poder representó "una salvada de siete suelas" porque Aécio Neves era un "confeso opositor a este Mercosur".

"El pueblo brasileño ha expresado un apoyo y una continuidad al Gobierno de Dilma, pero con muy fuertes advertencias. Es un triunfo muy justo para una segunda vuelta, para un candidato que medía 15 puntos a mediados de septiembre como es Aécio Neves y por sobre todas las cosas con un mapa de país que muestra que está partido", señaló el mandatario aliado al kirchnerismo.

En ese sentido, agregó: "Lo que yo veo y vivo en la frontera es un descontento con el Gobierno nacional. Ese descontento se ve en que Aécio sacó el 65% de los votos en Santa Catarina, el 60% en Paraná y 55% en Rio Grande do Sul. Cuando entraron todos los votos del norte grande terminó ganando Dilma, pero creo que ha sufrido una fuerte advertencia aun cuando le alcanzó para conservar el poder cuatro años más, lo cual no es poca cosa".

"Para la Argentina fue una salvada de siete suelas -continuó Closs- porque Aécio era un confeso opositor a este Mercosur, que en términos políticos viene con buenos niveles de integración pero que en términos económicos viene muy paralizado. Si Aécio ganaba iba a recuperar la capacidad de los estados soberanos de celebrar acuerdos bilaterales y eso era un fuerte cambio".

El mandatario misionero señaló que "los resultados electorales de la frontera demuestran que votaron a un candidato que está en contra de Mercosur y eso preocupa".

"Votaron en contra del Mercosur, alguna cosa tenemos que corregir desde la Argentina para que el Mercosur vuelva a seducir", reforzó y recordó que todos los miembros del bloque son críticos de su funcionamiento como herramienta de integración económica.

Detalló que "hoy los bienes circulan trancados en las fronteras, las personas también y la infraestructura no se desarrolló para unirnos".

"No celebramos acuerdos con el resto de los bloques, no llevamos adelante políticas que tienen que ver con el desarrollo común, con los aranceles comunes y los criterios básicos y eso también ha sido expresado por el votante brasileño", enumeró.

Si bien el gobierno argentino está en el centro de las críticas de sus vecinos por la parálisis del Mercosur, Closs se cuidó de cuestionar directamente a la administración de Cristina Kirchner y dijo que todos en conjunto deben "relanzar al bloque".

"El Gobierno tiene que hacer en la cuota parte que le toca. Creo que todos debiéramos revisar el Mercosur para que la parte política se traduzca en cosas reales, en el crecimiento de la economía, en facilitar los intercambios, en auspiciar emprendimientos productivos, en hacer obras de infraestructura que hacen falta para estar mas unidos, y no juntarnos -aunque cada vez nos juntamos menos- a escuchar ponencias", remarcó.

En esa línea, sostuvo que al principio "era divertido escuchar ponencias, pero evidentemente esa situación terminó cansando un poco a todos".



24 de octubre de 2014

La región tiene bajo intercambio comercial, los acuerdos no funcionan en latinoamérica

Pese al crecimiento de la economía de algunos países sudamericanos, como Brasil, que se sitúa como la quinta potencia económica más grande del mundo, el intercambio comercial entre países de la región sigue siendo bajo.

Según el vicepresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, José Alberti, señaló que actualmente en Latinoamérica el intercambio comercial entre naciones de la misma región solo llega al 27%. En contrapartida, explicó que el intercambió entre miembros de la Unión Europea (UE) llega al 59,1%.

Esta misma tendencia se da en La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés), el intercambio comercial entre países de este bloque llega hasta el 49,6%.

Por otro lado, los miembros del  Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), realizan el 49,8% de sus exportaciones entre ellos.

Mercosur y CAN no están funcionando. En Sudamérica los organismos como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), no dan los frutos esperados pese a que tienen muchos años de vigencia.

Por ejemplo, según Alberti, el intercambio de mercadería de exportación entre los países miembros del CAN ( conformado por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú), alcanza solo el 7%.

Los mismo ocurre con el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela), el flujo comercial entre los miembros del bloque y sus asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú), solo llega al 14%.

Agustín Saavedra, exdiplomático de Bolivia, señaló que actualmente "el Mercosur está en su peor momento" y necesita dar un giro radical, empezando  por sus principales miembros, Brasil y Argentina, que ponen muchas trabas pararancelarias, que impiden que sus socios más pequeños pueden colocar sus productos en estos mercados.

Julio César Vera Cáceres, embajador de Paraguay en Bolivia, señaló que incluso varios empresarios de su país pidieron retirarse de este bloque comercial entre las trabas que ponen  sus principales socios. Sin embargo, el diplomático dijo que es necesario fortalecerlo  acabando con "las asimetrías entre sus miembros".

Globalización y comercio justo por Manuel Lozano Serna

La aceleración del proceso de globalización y de liberalización económica experimentado desde la última década del siglo XX, y la deslocalización de la actividad productiva hacia países con salarios más bajos y legislaciones sociales y medioambientales más permisivas, posibilitó una notable expansión del comercio internacional, que creció en los primeros años del siglo XXI a un ritmo del 6% anual en los países en vías de desarrollo, y del 2% en los países industrializados. En términos globales, el intercambio internacional de bienes y servicios se incrementó en un 4% en 2002, un 5% en 2003 y hasta un 8% en 2004. Sin embargo, la actividad comercial de los países más pobres tendió a disminuir desde 1990.

En 2005, los ingresos de un total de 80 países en vías de desarrollo dependían todavía en más de un 50% de sus exportaciones de materias primas, y de forma especial de los productos agrícolas. Sus ganancias comerciales se resintieron de la caída generalizada de los precios del sector primario en el mercado internacional. Además, la demanda de los países ricos había variado: muchas materias primas de gran consumo en el pasado han sido sustituidas por productos sintéticos (por ejemplo, el cobre por la fibra óptica o el azúcar por los edulcorantes). Por otra parte, las subvenciones que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) concedían a su sector agrario actuaban como un dumping de consecuencias desastrosas para las exportaciones de los países pobres.

Finalmente, la situación se agravó por la acción de las grandes compañías transnacionales que controlaban la comercialización de la mayor parte de las materias primas del Tercer Mundo, a las cuales imponían precios ventajosos para sus intereses empresariales, sin consideración hacia el interés legítimo del productor.

Un sector creciente de la opinión pública internacional ha tomado conciencia de las situaciones de injusticia y pobreza que se derivan de esta coyuntura internacional. Como alternativa a ella ha sido impulsado el movimiento ciudadano en pro de un comercio justo.

El comercio justo puede definirse como una asociación entre productores, importadores, comerciantes y consumidores, destinada a evitar la intervención de intermediarios y especuladores en la cadena de producción, comercialización y consumo de los bienes exportados desde los países pobres hacia el mundo rico. De este modo, se garantiza a los productores un precio justo, que les permita cubrir sus costes de producción y atender dignamente sus necesidades familiares, y además, generar los recursos suficientes para poder invertir en la maquinaria y las herramientas precisas para la producción, de modo que ésta no se interrumpa por falta de medios o de liquidez.

Al mismo tiempo, el comercio justo pretende concienciar al consumidor de las condiciones de vida de los productores en sus países de origen, que son muy deficientes. Las transacciones justas persiguen una mayor equidad, transparencia y humanidad en los intercambios de bienes, para contribuir al desarrollo sostenible de los países pobres. Se trata de crear un sistema comercial más igualitario, en el cual debe concienciarse a los consumidores de que el precio final abonado por los productos no es el resultado de las oscilaciones producidas por la “mano invisible” del mercado, sino que obedece a unos objetivos sociales de lucha contra la pobreza y la injusticia mediante un acceso directo a los mercados de los países ricos, sin intermediarios que reduzcan los precios en origen de sus productos hasta niveles ínfimos.

Los productores que trabajan para una cadena de comercio justo deben comprometerse a agruparse en cooperativas que se rijan por principios democráticos; a cambio, las organizaciones no gubernamentales dedicadas a esta actividad les garantizan el acceso directo al mercado europeo, el pago de un precio justo, el abono por adelantado de entre un 40% y un 50% del valor de los productos -para que puedan invertir esa cantidad, sin peligro de arruinarse, en la adquisición de las materias primas y herramientas necesarias para su trabajo- y el mantenimiento de relaciones contractuales a largo plazo. Además, la actividad objeto de comercio justo debe ser sostenible a escala económica, medioambiental y social. Así se configura la dimensión pedagógica del comercio justo, cuya práctica implica la instrucción de los productores en los valores del civismo, la democracia y el respeto al medio ambiente.

Paralelamente, las organizaciones promotoras facilitan la transformación del producto en origen, para aumentar su valor añadido, y ofrecen a los productores formación y asistencia técnica, así como control de calidad. En los países consumidores del primer mundo, tales organizaciones promueven campañas de sensibilización de la opinión pública, así como la creación y expansión de redes de distribución de los productos importados, contribuyendo a la creación de empleos en los lugares de destino.

El precedente del movimiento en pro de un comercio justo se remonta a la década de 1950 y surgió de una iniciativa caritativa, destinada a socorrer a los exiliados chinos en Londres. La organización humanitaria Oxfam Internacional incorporó a la oferta de sus tiendas los artículos de artesanía producidos por tales refugiados, que hallaron así un medio de subsistencia.

22 de octubre de 2014

CAN y Unasur trabajarán para promover convergencia de mecanismos de integración

Los secretarios generales de la Comunidad Andina (CAN), Pablo Guzmán, y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, sostuvieron hoy una reunión en la cual acordaron trabajar conjuntamente para promover la convergencia de los distintos mecanismos regionales de integración.

En la junta, realizada en la sede de la Secretaría General de la CAN, en Lima, ambas autoridades coincidieron en que los mecanismos como el Mercosur, la Comunidad Andina, la Alianza del Pacífico, el Alba tienen puntos en común.

Por ello, consideraron necesario “buscar espacios de convergencias a fin de evitar duplicidades y sumar esfuerzos”.

“Hablamos con el secretario general de la CAN sobre los nuevos tiempos. La palabra que resume los nuevos tiempos de la integración en Suramérica es convergencia", indicó Samper.

En ese sentido, dijo que el propósito de su gestión es acercar los distintos procesos de integración que se dan en la región, particularmente el Mercosur, la Comunidad Andina, la Alianza del Pacífico y el Alba.

Durante la última reunión extraordinaria del Consejo Presidencial Andino se solicitó a la Secretaría General de la CAN a que junto con las secretarías generales del Mercosur y de Unasur identifiquen elementos comunes, de complementariedad y diferencias, en pos de una futura convergencia.

Al respecto, el también expresidente de Colombia dijo que la CAN y la Unasur muestran coincidencias fundamentales como la preservación de la zona de paz suramericana, la vigencia de los derechos humanos en la región y el fortalecimiento de la democracia.

En otro momento, el secretario general de Unasur saludó la reciente aprobación de los resultados del proceso de reingeniería de la Comunidad Andina, entre ellos la definición de los ámbitos de acción priorizados y la nueva estructura de la secretaría general.

“La CAN es el proceso más avanzado en términos institucionales que tiene la región”, manifestó.

Negociaciones para liberalizar comercio mundial en el peor impasse en 20 años

Las negociaciones en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para liberalizar los intercambios globales se encuentran en el peor "impasse" desde que la institución fue creada hace 20 años.

"No", fue la escueta y contundente respuesta dada hoy por el portavoz de la OMC, Keith Rockwell, al ser consultado sobre si había vivido un momento peor en las dos últimas décadas.

"Estamos ante una incertidumbre y una complejidad únicas", manifestó.

Desde que el pasado 31 de julio India bloqueara la adopción del primer acuerdo en el seno de la organización en 20 años -conseguido durante la reunión ministerial de Bali, el pasado diciembre- los 160 miembros que conforman la organización han sido incapaces de seguir negociando.

"Todos están paralizados. Si no fueron capaces de lograr algo que se suponía que era fácil, cómo van a seguir negociando algo que no han conseguido destrabar en trece años", agregó una fuente cercana a la negociación.

El propio director general de la OMC, Roberto Azêvedo, lo ha confesado públicamente esta mañana durante su discurso en el Consejo General, el órgano decisorio de la institución, en el que ha dejado claro que él nada puede hacer si los miembros no se mueven.

"Nosotros continuaremos trabajando para resolver el actual 'impasse', pero necesitamos establecer cómo vamos a avanzar. Nosotros seguiremos programando encuentros, pero la substancia depende de ustedes. Cómo, y si logramos algún progreso, está en sus manos", afirmó Azêvedo.

El director general recordó a los miembros que lo que está en vilo no es sólo lo logrado en Bali, sino el futuro mismo de las negociaciones.

En julio, India no cedió a las presiones, y tras no obtener garantías de protección a largo plazo de su programa de subsidios agrícolas, bloqueó la aprobación del protocolo que permitiría adoptar el Acuerdo de Facilitación del Comercio.

El acuerdo establece decenas de medidas para facilitar el flujo de bienes en las aduanas, reducir la burocracia y con ello multiplicar los intercambios comerciales entre países.

El nuevo Gobierno indio del nacionalista Narendra Modi quería tener garantías de "una solución a largo plazo" para su programa de seguridad alimentaria -básicamente, que no sería impugnado por otros miembros ante el Órgano de Solución de Disputas- y para ello solicitaba "abrir el paquete de Bali", algo a lo que los miembros no accedieron.

India tiene un programa de subsidios por el cual compra a los pequeños agricultores -que son la mayoría, con menos de 1,2 acres de terreno- los productos por encima del precio del mercado y después los revende a precios ajustados al poder adquisitivo de los ciudadanos más pobres.

Durante todo este tiempo, tampoco se ha avanzado en la negociación con India sobre su programa de seguridad alimentaria, por lo que Nueva Dehli no ha cambiado su posición y sigue bloqueando el Acuerdo de Facilitación del Comercio.

El problema es que paralizados estos dos temas, las otras áreas tampoco han avanzado.

"Esa paralización de los temas de Bali ha provocado un efecto 'congelante' en las otras áreas", señaló Rockwell, quien confirmó que "ningún jefe negociador ha reportado avances en estos meses".

En Bali los ministros acordaron que antes del 31 de julio se adoptaría el Acuerdo de Facilitación del Comercio, y que antes de diciembre debería establecerse una agenda precisa para poder avanzar y concluir la Ronda de Doha, las negociaciones para liberalizar el comercio mundial, lanzadas en 2001 en la ciudad homónima.

Nada de esto se ha logrado, y todo indica que esa fecha límite tampoco se cumplirá.

"Dados los retrasos, la posibilidad de alcanzar un acuerdo para la Agenda de Doha se ha evaporado", confesó el portavoz.


17 de octubre de 2014

Ebola, virus del Ebola, origen, sintomas, tratamientos y cuidados

Aunque no es un tema propiamente de Aduanas y Comercio Internacionales, es indispensable su difusión


¿Qué es el Ébola?

El virus del Ébola causa en el ser humano una enfermedad llamada con el mismo nombre: virus del Ébola, cuya tasa de letalidad puede llegar al 90%.

¿Cuál es el origen del virus del Ébola?

Al parecer el origen del Virus del Ébola se dió en Sudan y en la República Democrática del Congo, ambas en África, en 1976, identificado durante una epidemia con alta tasa de mortalidad. Se cree que el origen se encuentra en murciélagos frugívoros de la selva de África.

¿Cuáles son los síntomas del virus del Ébola?

Los síntomas del virus del Ébola son:

Fiebre
Dolor de cabeza
Diarrea
Vómitos
Dolor de estómago
Sangrado o moretones sin causa aparente
Dolores musculares

Es una enfermedad vírica aguda grave que se suele caracterizar por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolores musculares, de cabeza y de garganta, lo cual va seguido de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como elevación de las enzimas hepáticas.

¿Después de cuánto tiempo luego de la infección aparecen los síntomas del virus del Ébola?

El promedio de aparición de los síntomas del virus del Ébola después de la infección es de 8 a 10 días, pero pueden aparecer entre 2 a 21 días luego de la exposición al virus.
¿Cuáles son los tratamientos o curas del virus del Ébola?

Hasta la fecha no existe un tratamiento o una cura para el virus del Ébola, pero los pacientes con dicho virus requieren cuidados intensivos, suelen estar deshidratados y requerir de rehidratación por vía intravenosa u oral con soluciones con electrólitos.

A falta de un tratamiento eficaz y de una vacuna humana, la concienciación sobre los factores de riesgo de esta infección y sobre las medidas de protección que las personas pueden tomar es la única forma de reducir el número de infecciones y muertes humanas.

¿Cuáles son las formas de contagio del virus del Ébola?

El virus del Ébola se transmite de persona a persona por contacto directo (a través de membranas mucosas, o de soluciones de continuidad de la piel como el sudor) con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de personas infectadas con el virus, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.















15 de octubre de 2014

Países buscan romper el estancamiento de la OMC

Importantes miembros de la OMC iniciaron conversaciones sobre la manera de eludir uno de sus principios fundamentales, el que se refiere a que todas las decisiones se llevan a cabo por consenso, en un intento por romper el estancamiento cada vez más amargo en las negociaciones.

Un grupo de países, entre los que se encuentran Estados Unidos y la Unión Europea, está liderando el esfuerzo para encontrar algún tipo de relevancia en las negociaciones de comercio internacional de la OMC, que no ha podido firmar un acuerdo desde su creación hace casi 20 años.

Las pláticas son en respuesta al bloqueo en julio de India, y un pequeño grupo de aliados, como Cuba y Venezuela, para la implementación del acuerdo alcanzado en Bali el año pasado para reducir la burocracia en las fronteras. En respuesta, EU y otros países se han negado a participar en las negociaciones de otros asuntos en la OMC en las últimas semanas. La situación debe llegar a un punto crítico en los siguientes ocho días en las dos reuniones en Ginebra, donde se cree podría ser el final de los esfuerzos para rescatar el acuerdo de Bali. Se espera que los directores de diversos comités y Roberto Azevedo, director general de la OMC, digan a los miembros que la organización está estancada irremediablemente.

Azevedo dijo a Financial Times que no esperaba que India y EU lograran un acuerdo antes de las reuniones claves de la OMC de los comités negociadores y el consejo general.

“Siempre estamos esperanzados en que se llegue a un acuerdo, o que se pueda dar. Pero en este momento no tengo una sola prueba que sugiera que está cerca un acuerdo”, dijo.

Las reuniones empezarán con “intensas conversaciones” para encontrar un camino alternativo.

El hecho de que a la OMC lleve casi dos décadas sin concluir un acuerdo significa que enfrenta una crisis existencial, dijo.

No hay forma de eliminar la regla que exige el consenso, ya que se requeriría de la aprobación unánime.

Según otros funcionarios en Ginebra, EU y otros países más han estado discutiendo la manera de convertir al Acuerdo Sobre Facilitación del Comercio de Bali en un pacto “plurilateral” dentro de la OMC, lo que significa que no sería necesaria la aprobación de todos los miembros. Su objetivo no solamente es para la implementación del acuerdo sino, fundamentalmente, también para cambiar la manera como se realizan las negociaciones en la OMC.

Tres funcionarios de comercio de alto nivel dijeron a Financial Times que los abogados creen haber encontrado la manera de darle la vuelta al requisito. “Si esto es posible, si esto se hace, se iniciaría una nueva era para la organización”, dijo un funcionario.



8 de octubre de 2014

Vehículos de países del Mercosur usarán placa única a partir de 2016

Los países integrantes del Mercosur aprobaron hoy en Buenos Aires el modelo de placa común para los vehículos de los cinco países miembros, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que empezará a usarse a partir del 2016, informaron fuentes oficiales.

Este nuevo sistema, que será de uso obligatorio para los vehículos de los cinco países, permitirá que millones de automóviles puedan circular libremente a través de todos los estados del bloque, según un comunicado de la Cancillería argentina.

La nueva placa tendrá fondo blanco y caracteres en negro llevará estampada sobre una franja horizontal azul el emblema del Mercosur y el nombre y bandera del Estado de matriculación del vehículo.

Fuente: http://www.el-nacional.com/mundo/Vehiculos-paises-Mercosur-usaran-partir_0_497350342.html


Imágenes Referenciales













7 de octubre de 2014

La desintegración del orden internacional por Federico Steinberg

La paulatina desintegración del orden político internacional imperante en el mundo desde la II Guerra Mundial es ya un hecho incontestable. Ante su declive relativo, Estados Unidos, la potencia hegemónica de las últimas décadas y principal valedor del orden multilateral, está cada vez menos dispuesto a involucrarse en las crisis internacionales y a garantizar la seguridad. Consciente de que los imperios suelen derrumbarse cuando tienen demasiados frentes abiertos, se ha negado a seguir siendo el policía del mundo, dejando importantes lagunas que están siendo cubiertas bien por otras potencias, bien por el caos. La crisis de Ucrania, el territorio controlado por el Estado Islámico en Irak y Siria, o las tensiones en el mar de China son solo algunos de los ejemplos más recientes.

A este creciente desorden político internacional le acompaña otro fenómeno que está pasando más desapercibido pero que entraña consecuencias igualmente peligrosas: el desmembramiento del orden económico multilateral liberal. Estados Unidos también fue su impulsor, y contó para su consolidación con el apoyo europeo y de muchas potencias hoy emergentes, que vieron en la apertura económica, especialmente la comercial, una plataforma idónea para mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos. Sin embargo, Estados Unidos pasó de ser un hegemón benigno, que garantizaba la estabilidad monetaria y jugaba el papel de consumidor de último recurso de los productos que exportaban otros países durante las primeras décadas de la posguerra, a abusar de su posición de poder para avanzar sus propios intereses en décadas más recientes. Lo novedoso es que, ante la resaca de la Gran Recesión, está empezando a considerar que defender las reglas ya no redunda tanto en su propio beneficio, sino que otorga más poder a sus rivales emergentes, sobre todo a China. No está dispuesto a invertir tantos recursos como antes en mantenerlas, se abstiene de ejercer el liderazgo necesario para adaptarlas a los nuevos tiempos y no duda en quebrantarlas o bloquear los avances que proponen otros.

La imposición de sanciones comerciales a Rusia ante la anexión de Crimea (del que participan tanto Estados Unidos como la Unión Europea), la resistencia a aprobar la reforma del Fondo Monetario Internacional para dar más voz a los países emergentes, su nueva estrategia comercial basada en acuerdos preferenciales con la Unión Europea y algunos países de la cuenca del Pacífico (que socava las reglas de la Organización Mundial del Comercio), o el escaso interés que muestra por coordinar su política monetaria con la de otras potencias para evitar efectos desestabilizadores en los mercados cambiarios, son algunas de las manifestaciones de esta nueva estrategia. Al fin y al cabo, la estadounidense es una economía bastante cerrada comparada con la de los países europeos o la de China, por lo que cierta erosión de la globalización económica puede resultarle menos nociva que a otros, especialmente cuando está camino de lograr su independencia energética y todavía puede ejercer su poder para garantizar que sus intereses comerciales y financieros sean respetados en una economía global donde impere la ley del más fuerte. Además, su opinión pública, desencantada con la globalización ante el aumento de la desigualdad y crecientemente proteccionista no siente apetito por revertir este impulso aislacionista.

La fragmentación de la economía puede llevar a guerras comerciales

Para muchos, especialmente en la Europa continental crítica con la integración financiera, esta incipiente desglobalización puede sonar bien. Al fin y al cabo la desregulación de las finanzas y la confianza ciega en las bondades del libre movimiento de capitales están en la génesis de la crisis de la que aún estamos saliendo. Sin embargo, no nos encontramos ante una desglobalización controlada que se apoye en la cooperación internacional para mejorar la regulación financiera, combatir los efectos más adversos del neoliberalismo o intentar revertir la enorme desigualdad que ha generado la integración económica, algo que sería bienvenido porque es necesario para legitimar el proceso de integración internacional. Por el contrario, estamos ante una serie de acciones unilaterales que lentamente van erosionando los principios sobre los que se asienta la predictibilidad del orden económico global, lo que nos arroja directamente a un entorno de incertidumbre donde las decisiones económicas quedan congeladas, lo que redunda en un freno a la inversión que reduce el crecimiento potencial y hace más difícil afrontar el endeudamiento y sostener el Estado de bienestar.

En 1973, el historiador económico Charles Kindleberger explicó la desintegración de la economía internacional del periodo de entreguerras, cuyo corolario fue la II Guerra Mundial, por la ausencia de una potencia hegemónica capaz de imponer al resto unas normas que aseguraran la estabilidad y que fueran aplicadas de forma ecuánime. Reino Unido ya no podía hacerlo y Estados Unidos todavía no quería. Hoy, con Estados Unidos en retirada y ante un mundo cada vez más multipolar, es imprescindible dotar a la globalización de un marco institucional de gobernanza consensuado y percibido como legítimo por las principales potencias y sus ciudadanos. Pero sin liderazgo y ante visiones enfrentadas sobre cómo gestionar el comercio, las finanzas y los problemas energéticos y climáticos globales esta tarea se hace cada vez más difícil.

El desorden político global que llena las portadas de los periódicos es preocupante, pero la falta de cooperación económica puede llevar a una progresiva fragmentación de la economía mundial que desencadene guerras comerciales y crecientes rivalidades entre bloques enfrentados. Esto sería letal para el crecimiento económico en un contexto ya de por sí delicado en el sur de Europa dados los altos niveles de desempleo y deuda.

La supremacía del dólar por Ignacio Villar Molina

El pasado mes de Julio se han cumplido setenta años de los acuerdos  de Bretton Woods, un lugar de  New Hampsire  ( EE.UU.), dónde se estableció la transformación del dólar en la divisa universal  mediante un tipo de   cambio de 35.000 dólares por onza de oro, y  la creación de un sistema económico mundial basado en el libre mercado conforme a unas  reglas de juego coordinadas por el Fondeo Monetario Internacional , el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio.  Hasta este momento la referencia monetaria estuvo centrada  en el patrón oro y,  posteriormente,  en  la Libra Esterlina como  moneda de referencia mundial  debido al liderazgo  económico de Gran Bretaña,  hasta que,  finalmente, después de la segunda guerra mundial,   de la que EE. UU  surgió como la economía más fuerte del mundo  permitiéndole   un rápido crecimiento industrial y  una fuerte acumulación de capital, el dólar fue  admitido   como la referencia  universal de los intercambios comerciales  internacionales, unidad de cuenta y fondo de reserva de valor.

Esta primacía  establecida en  favor del dólar se hace patente  actualmente en  los informes del Banco Internacional de Pagos  sobre los montantes de los   intercambios  en los mercados de divisas. Así  de los 5,3 trillones de  divisas que se negocian al día  el 87 % se realizaron en dólares.  Así  mismo,  para el primer trimestre de 2006,  del total de las reservas monetarias mundiales cifradas en 4.347 trillones de Dólares, el  77,45% corresponden a dólares americanos, el 18,21%  a euros y el resto  a  francos suizos, yenes y otras monedas, cifras que en los últimos han variado, aunque ligeramente, a favor del euro.

Estos datos  de alguna forma ponen de manifiesto  una cierta frustración sobre el papel que viene representando el euro como moneda de referencia internacional. Su nacimiento contemplaba  el objetivo de competir con  el dólar por la  preeminencia   sobre todo de los intercambios comerciales;  y, en efecto, en 2010 su penetración alcanzó el 40%, sin embargo las dudas que posteriormente han surgido con respecto  a la conclusión  exitosa  del proyecto  de la moneda única como consecuencia de los problemas que han  afectado a algunos países,  la constatación de que ése proyecto está aún en construcción y  requiere aún la creación de determinadas instituciones,    y las dudas coyunturales sobre  la evolución de su actividad económica,  han determinado un retroceso ostensible en ése aspecto que para el año 2013 ha  supuesto  que aquel registro descienda hasta el  33%.  Tampoco  parece posible que el yuan chino amenace el predominio del dólar mientras no aborde una liberalización decidida de su cuenta de capitales. 

No obstante,  los excesos fiscales, la alta deuda y una política monetaria tan expansiva   de EE.UU.  pueden  facilitar  a largo plazo la pérdida  de la hegemonía actual del dólar, aunque, por ahora, su posición seguirá siendo dominante.


LAS NORMAS TÉCNICAS Y SU IMPORTANCIA

Las normas técnicas están creadas para ayudar al consumidor y darle un criterio técnico al consumidor para saber cuál artículo es de calidad y cuál no. Aquí es donde radica la importancia de las normas técnicas.

Cuando un producto o servicio bajo normas técnicas este eleva sus estándares de calidad y seguridad, beneficiando a todos los consumidores.

De acuerdo con los expertos, una norma técnica es un documento que puede contener terminología, requisitos específicos y métodos de ensayo que se utilizan para buscar la solución a un problema real o potencial, así como para establecer reglas claras para promover artículos más seguros, comprometidos con el medio ambiente, confiables y de calidad. 

Es por esto que, ante la amplia gama de opciones de productos y servicios que ofrece el comercio a los costarricenses, es recomendable adquirir los artículos que hayan sido fabricados bajo normas técnicas nacionales, ya que el consumidor se garantizará que cumplen con requisitos de seguridad y calidad.

Los consumidores merecenos artículos y servicios seguros, por lo que debemos exigir a las empresas a que elaboren sus productos bajo estas especificaciones.

Hay normas técnicas para casi todos los productos que existen en el comercio, por lo que no hay excusa para los productos que se comercialicen en nuestro país no sean de calidad y seguros. Asimismo, tampoco, nosotros los consumidores, tenemos excusa para no exigir buenos productos.

Todos, como personas, merecemos lo mejor, pero para obtener lo mejor, debemos buscarlo y exigirlo. Las normas técnicas son una herramienta que tenemos a disposición para exigir la calidad y seguridad de los productos. No las desaprovechemos.


Aduanas eficientes, países más competitivos

El comercio internacional y el acceso a los mercados globales son factores importantes que contribuyen al crecimiento económico y a las oportunidades de negocio en todo el mundo. Estos factores son especialmente benéficos para impulsar el desarrollo de regiones como América latina y el Caribe.

El acuerdo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que concluyó en Bali (Indonesia) en diciembre de 2013 se concentró en la facilitación del comercio. La OMC define la facilitación del comercio como "la simplificación y armonización de los procedimientos de comercio internacionales" y describe los "procedimientos de comercio" como las actividades y los procedimientos relacionados con el movimiento de bienes en el marco del comercio internacional. En palabras más sencillas, el acuerdo de comercio tiene como objetivo reducir los trámites burocráticos en las fronteras internacionales y minimizar la burocracia relacionada con el despacho aduanero.

En cualquier transacción de comercio internacional, el transporte con sus costos asociados y la velocidad de entrada al mercado son consideraciones fundamentales. Durante mucho tiempo, reducir las tarifas ha sido la meta de acuerdos de comercio multilaterales y bilaterales. Algunos observadores consideran que el énfasis puesto por el acuerdo de comercio de Bali en la facilitación del comercio tornó la agenda en poco ambiciosa. Ciertamente, la facilitación del comercio a nivel global puede producir aumentos significativos en el comercio internacional. Se calcula que la implementación efectiva podría estimular el comercio global en US$ 1 billón. Incluso la implementación parcial podría agregar cerca de 5% al PBI del mundo.

La eficiencia tanto de los procedimientos aduaneros como de los aeropuertos y puertos marítimos de un país tiene una influencia considerable en la competitividad de ese país en el mercado global. Según la Organización Mundial de Aduanas (OMA), "el despacho efectivo y eficiente de bienes aumenta la participación de la industria nacional en el mercado global, contribuye significativamente a la competitividad económica de las naciones, estimula la inversión, promueve el desarrollo de la industria y aumenta la participación de la pyme en el comercio internacional".

Por eso, los esfuerzos continuos por reducir las barreras al comercio internacional resultantes de requisitos y procedimientos ineficientes de despacho aduanero en toda la región deben ser una prioridad para los interesados en lograr más crecimiento económico sostenible.

El plan maestro de los procedimientos aduaneros modernos y eficientes para el siglo XXI es la Convención de Kyoto (RKC), revisada y adoptada por la OMA en 1999. La convención provee pautas y mejores prácticas para facilitar el comercio, armonizando y simplificando los trámites y las prácticas aduaneras. Hoy en día, la Convención es oficialmente apoyada por más de 90 países.

La insistencia en la "transparencia y predictibilidad" en las acciones aduaneras resalta los principios rectores de Kyoto. Esto incluye estandarizar, simplificar y armonizar los procedimientos aduaneros para beneficio de todos los que han adoptado la Convención.

Otros elementos importantes incluyen maximizar el uso de la tecnología de la información (TI), incluido el mayor uso de trámites aduaneros automatizados y la implementación de análisis efectivo de riesgos para reducir las tasas de inspección inaceptablemente altas que pueden frenar el procedimiento de despacho aduanero.

En América latina, sólo dos países han accedido a la RKC: Cuba y República Dominicana.

La solución es que los gobiernos den prioridad a la inversión y financiación apropiada de sus servicios aduaneros. Siguiendo las recomendaciones de RKC, es preciso enfatizar la moderna tecnología de la información, las mejoras de infraestructura generales, la capacitación y los niveles apropiados de dotación de personal. Los servicios aduaneros anticuados y los procedimientos arcaicos, ya inadecuados en el siglo XX, serán ciertamente obstáculos al éxito económico del siglo XXI.

Aquí es donde la empresa privada debe dar un paso adelante para prestar ayuda. No podemos esperar disfrutar los beneficios completos de un procedimiento aduanero más racionalizado y eficiente sin participar en su desarrollo y financiación. Las empresas y grupos sectoriales deben jugar un papel activo, ofreciendo conocimiento, apoyo y aliento a los gobiernos, a medida que éstos modernizan sus servicios aduaneros.

En FedEx nos dedicamos a proveer acceso a personas, productos y servicios en 220 países y territorios de todo el globo. Diariamente vemos de primera mano los beneficios del acceso y esa realidad guía nuestra convicción de que cuando los países habilitan el comercio impactan de manera positiva sus economías y hacen prosperar a sus empresas y ciudadanos.

En un mercado cada vez más global, las conexiones de negocio sólidas son esenciales. Hacer las aduanas más eficientes es un paso clave para asegurar que las economías de América latina y el Caribe tengan las herramientas y los recursos para competir y prosperar. Así que nosotros apoyamos con gran interés los esfuerzos por lograr esa meta y por reducir otras barreras al comercio.