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20 de noviembre de 2014

Los 17 aspectos de la economía mundial en los que China ya ha superado a EE.UU

La era de la dominación económica de EE.UU. en el mundo llega drásticamente a su fin. Ya es oficial que China representa la mayor economía del mundo. El economista Michael Snyder revela cuáles son otros aspectos en que China ya ha superado a EE.UU.


"Dondequiera que mires, China domina", escribe el economista Michael Snyder . El gigante asiático sigue reforzando su liderazgo en la economía mundial y, de seguir esta dinámica, parece que no dejará oportunidad alguna a sus "rivales" de alcanzarlo. El autor revela cuáles son los principales aspectos de la economía mundial en los cuales China ya ha superado a EE.UU.: 

  1. En la última década la economía china ha crecido siete veces más rápido que la estadounidense.
  2. El Fondo Monetario Internacional ya ha declarado a China como la mayor economía del mundo: representa el 16,479% del PIB mundial medido en Paridad de Poder Adquisitivo, frente al 16,277% que supone EE.UU.
  3. Desde el año 2000 el PIB de EE.UU. sigue disminuyendo de manera constante; al contrario, el PIB de China lleva creciendo ya 14 años.
  4. Se calcula que la economía china será tres veces más grande que la de EE.UU. en 2040.
  5. Si la dinámica sigue igual, en unos 30 años un ciudadano chino promedio será más rico que un estadounidense promedio.
  6. Desde 2005 EE.UU. ha gastado aproximadamente 1,1 billones de dólares en productos y servicios chinos mientras que China  tan solo ha empleado unos 300.000 millones de dólares en productos y servicios estadounidenses.
  7. El déficit comercial de EE.UU. con China es ahora 27 veces mayor que era en 1990. Desde que el país asiático entró en la Organización Mundial del Comercio en 2001, este índice aumenta un 18% al año.
  8. En 2010 China desbancó a EE.UU. como mayor consumidor de energía de todo el planeta.
  9. Unas 46.000 fábricas se han trasladado de EE.UU. a China desde que el gigante asiático entrara en la OMC.
  10. China se ha convertido en el principal productor mundial de aerogeneradores y paneles solares.
  11. El país asiático controla el 97% de los llamados materiales 'raros', elementos muy importantes para la producción tecnológica e industrial.
  12. Las exportaciones de alta tecnología de China son dos veces mayores que las de EE.UU.
  13. China dispone del mayor mercado de coches nuevos del mundo.
  14. China tiene más reservas de divisas que cualquier otro país.
  15. China es el mayor productor, y al mismo tiempo, importador de oro.
  16. China está a punto de convertirse en el líder mundial en el ámbito de la investigación científica y en el mayor solicitante de patentes.
  17. China produce dos veces más algodón, tres veces más carbón y 11 veces más acero que EE.UU.

Fuente: http://actualidad.rt.com/economia/view/147462-aspectos-economia-mundial-china-superar-eeuu


14 de noviembre de 2014

EE UU e India desbloquean las negociaciones globales de comercio

Algo se mueve en el comercio global. Estados Unidos e India sellaron este jueves un acuerdo sobre subsidios alimentarios y barreras burocráticas aduaneras que puede dar un impulso definitivo a la ronda de liberalización comercial global que se negocia, sin éxito, desde 2001 en la Organización Mundial del Comercio (OMC). El pacto se produce en la misma semana que el acuerdo para recortar los aranceles a los productos tecnológicos firmado por el presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, en Pekín, lo que refleja el renovado interés de Washington por las negociaciones comerciales.

“Juntos, estos acuerdos propiciarán un gran impulso al sistema de comercio mundial en un momento crítico para la recuperación económica, punto central de la próxima reunión del G-20 [se celebra este fin de semana en Brisbane, Australia]”, señalaba el representante comercial de Estados Unidos, Michael Froman, en su comunicado. El acuerdo no necesita la aprobación por los respectivos Parlamentos.

Estancadas desde 2001, las negociaciones comerciales multilaterales lograron un impulso en diciembre de 2013 en Bali cuando los 160 países que integran la OMC fijaron un calendario para la aprobación de una batería de medidas concretas que lograra salvar los acuerdos de liberalización comercial anunciados en Doha. La primera medida consistía en aprobar el pasado mes de julio el Acuerdo de Facilitación de Comercio, que reduce las barreras burocráticas en las aduanas y que beneficia especialmente a los pequeños países emergentes. Pero India lo bloqueó en el último momento al entender que carecía de suficientes garantías de que su sistema de subsidios agrícolas y alimentarios era respetado.

El actual sistema de la OMC impone que estas ayudas no pueden superar el 10% del total de la producción agraria, sobre la base de los precios del periodo 1986-1988. De lo contrario, el país puede ser objeto de denuncia y de sanciones. En Bali, los ministros de Comercio dieron al Gobierno indio un plazo de cuatro años, hasta 2017, para modificar ese modelo o arriesgarse a sanciones. Ahora India ha logrado eliminar la fecha límite del sistema acordado en Bali y el compromiso de EE UU de no denunciarlo —la denominada “cláusula de la paz”— hasta que se logre un nuevo sistema. India presentará su propuesta ante el Consejo General de la OMC en su reunión de diciembre. A cambio, desbloquea el Acuerdo de Facilitación de Comercio y allana su aprobación por el Consejo. Si finalmente se aprueba y se pone en marcha, será el primer acuerdo multilateral que se concluye e implementa desde la creación de la OMC, hace 20 años.

La noticia del acuerdo entre EE UU e India pilló al director de la Organización, el brasileño Roberto Azevêdo, de camino a la reunión del G-20. En su comunicado, Azevêdo confía en que “este avance represente un paso significativo en los esfuerzos para lograr implementar el paquete de Bali y poner de nuevo en marcha el sistema de negociación multilateral. Es importante consultar a todos los miembros de la OMC, de forma que podamos resolver el actual retraso tan pronto como sea posible”.

El enfrentamiento entre India y Estados Unidos en las negociaciones comerciales ha sido “recurrente” y su solución “realmente era esencial para que la agenda de Doha pueda ser cerrada”, sostiene Federico Steinberg, investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor de Economía en la Universidad Autónoma de Madrid. De hecho, en 2008, el entonces ministro de Comercio de India, Kamal Nath, se levantó de la mesa de las negociaciones también por los subsidios agrícolas. “He venido a negociar cuestiones comerciales, no vidas humanas”, dijo. La irrupción de la crisis financiera internacional terminó de arruinar las escasas posibilidades de sacar entonces adelante la agenda multilateral.

Ahora la situación es otra. “Creo que es una victoria para todos, pero la talla internacional del primer ministro indio, Narendra] Modi ha recibido un fuerte impulso con este acuerdo”, asegura Vivek Dehejia, profesor de Económicas de la Universidad Carleton, en Canadá.

El fracaso en la puesta en marcha de la ronda de Doha había llegado a poner en cuestión a la propia OMC y había propiciado la gestación de acuerdos bilaterales y regionales como alternativa al modelo multilateral. Azevêdo reconocía recientemente que la Organización no había estado en toda su historia en una situación tan crítica como la vivida desde el estancamiento de las conversaciones en julio.

“Con todo, la agenda de Doha es una agenda comercial del siglo XX, no del siglo XXI”, recalca Steinberg. “La ronda de liberalización afecta a la agricultura, la industria, la pesca... Son materias anticuadas, no aborda los problemas surgidos en el ámbito financiero o tecnológico, por ejemplo. Eso explica la proliferación de acuerdos bilaterales y megaregionales, como el que negocian EE UU y la UE” remata.

Pekín recibe el respaldo de la APEC para su zona de libre comercio

Los 21 líderes reunidos en la cumbre de la APEC, el Foro de Cooperación Asia-Pacífico dieron este martes un cauto primer paso para iniciar el proceso hacia una Zona de Libre Comercio para la región (FTAAP). El apoyo a una hoja de ruta para el proceso representa un triunfo para China, el principal valedor de la propuesta y que ha presionado fuertemente a lo largo de la cumbre en favor del proyecto. “Hemos decidido comenzar el proceso para establecer una FTAAP y hemos adoptado una hoja de ruta para conseguirlo”, afirmó en una declaración a la prensa el presidente chino, Xi Jinping, que calificó el paso de “histórico” y “el lanzamiento oficial del proceso”. El pacto demuestra “la confianza y la implicación de los miembros de la APEC para promover la integración económica regional”, sostuvo.

Una posible zona de libre comercio entre todos los miembros de la APEC incluiría más de la mitad del PIB del mundo y el 44% de los intercambios comerciales globales. Pero EE UU ha dejado claro que su prioridad es otro proyecto de integración comercial de tamaño más reducido, la Alianza Trans-Pacífica (TPP). Formada por doce países de la APEC, entre ellos México, Chile, Perú, Canadá, Japón y Australia, excluye sin embargo a China. Las negociaciones para cerrarla avanzan con lentitud, entre otros asuntos por la reticencia de Japón a liberalizar su sector agrícola, aunque el presidente de EE UU, Barack Obama, ha asegurado que percibe “un impulso” para llegar a un acuerdo.

Obama, que en la etapa pequinesa de su gira por Asia busca reparar unas relaciones con Pekín, tensas en los últimos meses y que se ha mostrado muy conciliador en sus declaraciones hasta el momento en la capital china, expresó hoy un calibrado apoyo a la iniciativa de la FTAAP, planteada inicialmente en 2006 pero que había quedado de lado hasta que China retomó la idea: “Quiero elogiar a China por centrarse este año en lo que la APEC puede hacer para contribuir al logro del la Zona de Libre Comercio de Asia Pacífico... Las muchas iniciativas regionales contribuirán a su logro en el futuro. Vemos nuestra implicación en la TPP como una contribución hacia ese esfuerzo”, afirmó el presidente estadounidense.

La declaración de Obama es una más de las cuidadosas maniobras que las dos grandes potencias han efectuado en los últimos días para suavizar una relación tensa en los últimos meses. Aunque persisten diferencias en áreas como el ciberespionaje o los derechos humanos, ambos países prefieren adoptar una actitud pragmática y poner el énfasis en las áreas donde pueden colaborar, como Afganistán o la lucha contra el ébola. Han comenzado los primeros resultados: si el lunes anunciaban un acuerdo para flexibilizar la política mutua de visados, hoy divulgaban un pacto para eliminar los aranceles a productos de alta tecnología. Los dos países, los más contaminantes del planeta, también dieron a conocer un entendimiento para aumentar la cooperación contra el cambio climático, en una reunión entre el viceprimer ministro chino, Zhang Gaoli, y el secretario de Estado, John Kerry.

Obama y Xi celebrarán una reunión bilateral formal este miércoles, en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín. Esta noche conversaron de una manera menos rígida en el complejo gubernamental de Zhongnanhai, en una larga cena que se extendió dos horas más de lo previsto. En declaraciones al comienzo de la velada, Obama aseguró a Xi que quiere llevar la relación bilateral “a un nuevo nivel”.

Hubo más contactos diplomáticos a lo largo del día. Mientras Xi hablaba al margen de la cumbre con el presidente filipino, Benigno Aquino, sobre las disputas territoriales de sus respectivos países, Obama aprovechaba también para mantener hasta tres breves apartes con el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien habló de la crisis en Ucrania, de Siria y de Irak, según la Casa Blanca. Precisamente a raíz de la crisis ucraniana ambos líderes se han distanciado aún más en una relación que nunca ha sido especialmente cálida. Putin conversó también con el primer ministro australiano sobre el derribo del avión de las líneas aéreas Malaysia Airlines MH17.

Pero la cumbre recién concluida ha sido la de China. Una China que ha querido dejar clara su pujanza en cada detalle, desde la creación de un complejo hotelero y un lago especialmente para el plenario de la reunión a la suntuosidad de la ceremonia de bienvenida a los líderes. El primer ministro japonés, Shinzo Abe, que el lunes se reunía por primera vez en su mandato con Xi, subrayaba hoy que China y Japón “se necesitan mutuamente”. Y el presidente chino, que comenzaba la reunión regional proponiendo el cumplimiento de un “sueño de Asia Pacífico” y anunciando 40.000 millones de dólares para una nueva Ruta de la Seda, cerraba hoy la cumbre con un acuerdo que, según él, aportará “un nuevo ímpetu” a la APEC.

Países del G-20 aumentaron 12% medidas de restricción al comercio internacional

Los países del G-20 aumentaron un 12% las medidas restrictivas al comercio internacional en los últimos cinco meses, aunque las políticas comerciales aplicadas por estas economías frente a la crisis resultaron más moderadas que lo esperado, según un informe publicado por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El informe fue elaborado de manera conjunta entre la OMC, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) y recomendó mayores acciones para eliminar las barreras existentes.

Asimismo, indicó que de las 1.244 medidas restrictivas introducidas por los países del G-20 (donde se alista Argentina) desde el comienzo de la crisis en 2008 sólo 282 fueron suprimidas, mientras que durante el año pasado el número de estas acciones aumentó 12%.

El estudio analizó las políticas comerciales de estas economías entre mayo y octubre de 2014, como parte del monitoreo de las tres organizaciones al compromiso de los gobiernos del G-20 en la cumbre de septiembre del año pasado de bregar por el libre comercio y las inversiones como factor crucial para restablecer el crecimiento global.

“Las economías del G-20 aplicaron 93 nuevas medidas restrictivas al comercio durante estos cinco meses, comparadas con las 112 durante los seis meses previos”, indicó el informe.

No obstante, remarca que las medidas que afectan a las exportaciones descendieron significativamente. El estudio subraya también que “en general las políticas comerciales adoptadas en respuesta a la crisis fueron considerablemente más moderadas de lo que se preveía en un principio”.

Las medidas compensatorias o salvaguardas representaron más del 50% de las restricciones al comercio del G-20, seguidas por las restrictivas a las importaciones y las que afectan a las exportaciones.

En términos de cobertura del comercio, las acciones compensatorias y salvaguardas y las restricciones a las importaciones aplicadas por las economías del G-20 durante el período en revisión involucran 118.000 millones de dólares, equivalentes a 0,8% del valor de las mercaderías importadas por el grupo y 0,6% del valor de las importaciones mundiales de bienes.

Las organizaciones instaron a los países del G-20 a “tomar una acción decisiva para reducir ese conjunto de medidas restrictivas evitando la implementación de nuevas restricciones y eliminando efectivamente las existentes”, ya que “las condiciones económicas globales reinantes indican que este no es momento de complacencia en el sistema de comercio internacional”.

5 de noviembre de 2014

¿Qué son los mega-acuerdos comerciales? por Mariano Bullón Méndez

Integración y cooperación no son fenómenos nuevos, han estado presentes en la práctica de las relaciones económicas y comerciales internacionales, al menos desde el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. Por tanto, es lógico que existan diferentes experiencias en el tiempo y por regiones. En los últimos años han comenzado a aparecer o están en proceso de conformación nuevas formas de cooperación y concertación, básicamente en el campo comercial, aunque también incluyen el tema de las inversiones: los llamados mega-acuerdos, casi todos ellos en negociación, sin firmarse y emulando unos con otros para entrar en vigor en 2015 o tal vez, si no se logran los consensos necesarios, más allá de esta fecha.

Cada uno de los principales actores en el sistema de relaciones económicas internacionales, que resultan promotores de los acuerdos, intenta situar sus “piezas” (capitales, inversiones, control de mercados, acceso a los flujos de capital, participación en la creación y captación de valor, entre otros) en las mejores y más sólidas posiciones en el tablero del ajedrez mundial, iniciando y ganando o tratando de ganar las “guerras” por el control de los combustibles fósiles, el agua y de otros recursos naturales estratégicos y sus vías de acceso, en cualquier lugar del mundo, no importa lo distante de la geografía ni los métodos que se tengan que utilizar para alcanzar sus propósitos hegemónicos. Se han dado cuenta que “el agua se les está empezando a escapar entre los dedos”, debido a los cambios bruscos que están teniendo lugar en el contexto internacional. Estos nuevos fenómenos puede que requieran de ajustes en la teoría y, tal vez, de nueva teorización al respecto, tarea compleja porque habría que transformar o reemplazar los paradigmas existentes, que están muy consolidados en los medios académicos, en los centros de poder, en la práctica de las relaciones intergubernamentales y, lógicamente en la esfera de los hombres de negocios, que son los actores que, en última instancia, deciden y dictan al resto de los concurrentes lo que va a ocurrir y cómo ha de funcionar el mundo.

Lo anterior está relacionado con las concepciones y la propia conceptualización sobre la polaridad del mundo y el supuesto o real cambio del orden mundial, del cual se viene hablando constantemente, sobre todo a partir de los sucesos de 1989 – 1991. Es en este contexto que se producen las negociaciones de los llamados mega-acuerdos comerciales preferenciales, como una vía para la búsqueda de solución a las contradicciones a favor de las potencias tradicionales, que de resultar, pudieran reemplazar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y tendrían que ser aceptados por todos los actores: se están negociando reglas del juego en el extenso y diverso campo del comercio y la inversión, que pueden ser impuestas a los demás actores y llegar a alcanzar un carácter universal.

Finalmente, y en otro plano de análisis, los mega-acuerdos pudieran tipificarse sobre una de las posibles bases lógicas, según su amplitud y configuración geográfica. En este caso pudieran ser clasificados, en una primera aproximación, en: regionales (llamados también inter-regionales), bi-regionales (o intra-regionales) y multi-regionales. Los Mega-acuerdos. Dentro de los rasgos esenciales que caracterizan a los mega-acuerdos, se pueden relacionar los siguientes: Involucran gran cantidad de economías diversas y, por lo regular, asimétricas, donde está en disputa el liderazgo de una u otra de las partes.

La misma asimetría hace más complejo el proceso de negociación, debido a la existencia de disímiles intereses y posibilidades muy dispares entre las economías. Abarcan enormes cantidades de recursos humanos y capacidades poblacionales, científico-tecnológicas, amplitudes geográficas, existencias de infraestructura instalada, efectivos y medios militares (capacidad bélica), recursos naturales estratégicos, entre otros, los que convendría gestionar de forma cooperada y colectivamente, supuestamente en bienestar de todas las partes, lo cual no siempre se logra. Pretendido multilateralismo en la toma de decisiones. Muy cuestionado, ya que resulta difícil de entender el buen funcionamiento de esta práctica, cuando en el mismo mega-acuerdo participan economías con un peso totalmente desproporcionado, debido a la enorme diferencia en el tamaño y las capacidades de cada una de las partes.

En teoría del Derecho Internacional se habla de un principio que es el de la “igualdad soberana”, recogido en la Carta de la ONU (San Francisco, 1945). En la práctica ocurre que no todos los actores o sujetos de las relaciones internacionales tienen la misma capacidad para ejercer ese derecho. Surgen en su mayoría como respuesta a la actual crisis y suelen expandirse con el tiempo. Si tomamos cada uno de los mega-acuerdos, es fácil comprobar que al inicio los Estados fundadores han sido históricamente de cuatro a seis, mientras que con el curso del tiempo se ha aumentado la membrecía hasta alcanzar más de 10 asociados en cada caso. Capacidad de potenciar las posibilidades de cooperación e integración económico-comerciales y financieras entre las partes, posicionando mejor al bloque en el sistema de relaciones internacionales y, en particular, en el campo comercial, aunque con asimetrías al interior debido al peso diferente de los signatarios. Esto es debido a que se negocian los llamados acuerdos comerciales preferenciales llamados de cuarta generación, que por su complejidad se caracterizan por incluir temas no siempre negociados con anterioridad, al menos con ese nivel de amplitud y comprometimiento para los Estados parte, los que a su vez no tienen todos la misma capacidad decisoria.

De modo que, en una primera aproximación teórica, los mega-acuerdos pudieran ser definidos como: Tratados internacionales, que involucran gran cantidad de economías y recursos. Son presentados por sus promotores como espacios para el multilateralismo, aunque en la práctica priman los intereses de las principales potencias. Surgen en su mayoría como respuesta ante la actual crisis y tienden a expandirse rápidamente en membrecía. Están enfocados, según sus objetivos declarados, a incrementar las posibilidades de cooperación e integración económica, comercial, financiera, tecnológica y militar de las Estados parte. Por lo general, tienen un objetivo subyacente: posicionarse mejor en la región de que se trate y a escala global y contener la expansión de las potencias emergentes.

Factores que impulsan los mega–acuerdos.

Uno de los principales factores que han dado lugar e impulsan las negociaciones de los mega-acuerdos es la no materialización de avances significativos en negociaciones de la ronda de Doha (OMC). Se habla indistintamente de OMC+, OMC plus u OMC 2.0, refiriéndose a acuerdos comerciales de cuarta generación, contentivos de elementos de regulación comercial, aspectos extra-arancelarios, normas fitosanitarias, derecho y vías e instancias para establecer reclamaciones, comercio electrónico, Ventanilla Única de Comercio Exterior (la llamada VUCE), reglas de origen, compras gubernamentales, inversiones, derechos de propiedad intelectual, regulaciones del mercado laboral, controles medioambientales, entre otros aspectos que resultan, en cierta forma, novedosos con relación a las prácticas anteriores.

Ese es, tal vez, el punto nodal que distingue los mega-acuerdos comerciales preferenciales de otros acuerdos precedentes de similar naturaleza. Sin embargo, no está totalmente claro si el fracaso de la Ronda de Doha es la causa de la aparición de los mega-acuerdos o son estos últimos y sus negociaciones los que obstaculizan la culminación de dicha Ronda. Está por investigar más en profundidad y demostrar cuál de las dos tesis resulta verdadera. ¿Pueden los desacuerdos en todo género de barreras no arancelarias solucionarse a través de los mega-acuerdos? No se puede determinar hasta ahora con suficiente grado de exactitud, entre otras cosas por el mero hecho de que estos suelen negociarse parcialmente en secreto. Se conocen básicamente a través de documentos dados a conocer ex profeso o “filtrados”, con información fragmentada sobre lo ya pactado o mediante algunos borradores de lo que se va a negociar próximamente. Otro elemento que genera la negociación de los mega-acuerdos es la crisis estructural y sistémica del capitalismo, que lleva a buscar nuevas vías y formas de maximización de las ganancias, de valorización del capital, además de las ya tradicionales, como la especulación y la no tan reciente financiarización de la economía.

Una importante causa pudiera radicar en la pérdida de prestigio de las instituciones internacionales tradicionales (Fondo Monetario Internacional -FMI, Banco Mundial -BM, la propia OMC), que pierden parte de su poder con la aparición de las potencias emergentes, por tanto aparece la necesidad de buscar nuevas formas de dominación, de control de los recursos y mercados, ya que amenaza la pérdida de poder de los grandes centros del capital. La necesidad de contención de los BRICS por las viejas potencias, en primer lugar Estados Unidos, motiva también la búsqueda del control por medio de nuevas normas de obligada aceptación para todos, ya bien sea dentro o fuera, o complementando a la OMC, las que marcarían las pautas para el comercio en un futuro no mediato. Las nuevas normas permitirían un mayor y mejor control no sólo de la actividad comercial, sino de los flujos de capital, de la transferencia de tecnología y situaría a los “players” en posiciones privilegiadas a la hora de dictar políticas de obligatorio cumplimiento para todos los que quieran o necesiten comerciar internacionalmente, que se convertirían en “tomadores” de reglas ya aprobadas por otros. A esto se añade la necesidad imperiosa de controlar el “pivote asiático”, ante el acelerado crecimiento de las economías de la región, unido a la creciente pujanza de los BRICS, en particular de China e India en la región de la Cuenca del Pacífico: participación en el comercio, en las inversiones, expansión de las capacidades productivas, empleo de las monedas nacionales cada vez con más frecuencia en sus transacciones bilaterales, incremento de las reservas internacionales, entre otros elementos definitorios a la hora de determinar el peso de un país en el sistema de relaciones internacionales.

Alianza Pacífico y Mercosur buscan posibilidades de cooperación

La Alianza del Pacífico y el Mercosur comenzaron a sostener encuentros con la intención de conocerse y dialogar sobre las posibilidades de cooperación entre los modelos que representan esos dos mecanismos latinoamericanos.

La cita, que se desarrolló en Cartagena, fue convocada por la Alianza del Pacífico, grupo creado hace sólo tres años por Chile, Colombia, México y Perú, que se ha convertido en un modelo de integración a partir del libre comercio.

Desde su creación han eliminado los aranceles del 92 % de los bienes y servicios que negocian entre ellos.

Los cancilleres del Mercosur también estuvieron presentes en el encuentro. Mercosur ha sido definida como la unión aduanera compuesta por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que en sus 23 años de existencia no ha logrado avanzar en sus objetivos con la misma velocidad de sus vecinos.

Este primer encuentro sirvió para que los ministros de Relaciones Exteriores de cada bloque explicaran su funcionamiento y objetivos con el propósito de identificar posibles áreas de cooperación para fortalecer la integración regional.

Con una población de 214 millones de personas, la Alianza del Pacífico representa el 37 % del Producto Interior Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe, concentra el 50 % del comercio total y atrae el 45 % de la inversión extranjera directa. La Alianza del Pacífico ha atraído en sus tres años de existencia en calidad de observadores a 32 países de los cinco continentes, entre ellos a Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia o España.

El Mercosur, por su parte, suma 275 millones de habitantes, tiene el 83 % del PIB suramericano y con la incorporación de Venezuela en 2012 pasó a tener el 19,6 % de las reservas probadas de petróleo del mundo.

“Ahora cada uno de los grupos se va a reunir y al interior de ellos discutir cómo podemos seguir avanzando, si es de avanzar, o simplemente hacer diálogos periódicos de comunicación”, dijo por su parte la canciller colombiana, María Ángela Holguín, anfitriona del encuentro que tuvo lugar en la Casa del Marqués de Valdehoyos, una construcción del centro histórico de Cartagena de Indias.

“Damos la bienvenida a todo organismo, a toda institución que busque la integración, el diálogo y el desarrollo económico social y político de América Latina, por lo tanto hemos dado la bienvenida a la Alianza del Pacífico y continuaremos dialogando y buscando puntos en común”, expresó por su parte el canciller argentino, Héctor Timerman, cuyo país tiene la presidencia semestral del Mercosur.

3 de noviembre de 2014

MENSAJE A LA SECCIÓN 10B PROMO XXXIX DE LA ENAHP


Una etapa que termina después de un esfuerzo de 5 años no sólo queda acá, ya que otro episodio de sus vidas se apertura con la voluntad de poner en la práctica todo lo aprendido, además de continuar escalando su perfil académico con estudios de postgrado.

Tuve la dicha de conocerlos en en semestre I-2014, como es normal con sus dudas y escepticismo con mi materia, pero todo fluyó y llegó como era de esperarse a "FELIZ TERMINO", agradezco la oportunidad de permitirme entrar en sus vidas, de ser un curso tan cohesionado y humano.

Más que alumnos "MIS AMIGOS", FELICIDADES AL 10 "B" PROMO XXXIV por su logro "LICENCIADOS EN CIENCIAS FISCALES MENCIÓN ADUANAS Y COMERCIO EXTERIOR 

Esp. César Enrique Ovejero Mujica


MARTÍNEZ SALAZAR, GABRIELA VALENTINA 
JIMÉNEZ ESCALANTE, MARÍA YARIMA 
BERMUDEZ TORRES, DENIS JOSUE 
CONTRERAS QUINTERO, ANA ISABEL 
RENGIFO HERNÁNDEZ, ELIANIS JAVIERLIS 
ORTIZ ARELLANO, GLENDY KATHERINE 
PIÑANGO ALDANA, DAYERLIN ITZIAR 
GARAGATE GARAY, KATHERINE AURELIA 
SAAVEDRA REQUENA, MARÍA JOSÉ 
FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, ELIANA MANUELA DE LA CHIQUINQUIRA 
CHIRINO RIVERA, JESÚS GABRIEL 
POLEO MÁRQUEZ, JOHANA DEL VALLE 
REGALADO LEÓN, FRANCISCO LUIS 
IZAGUIRRE PACHECO, FRANCIA LETICIA 
CARRASQUEL ROJAS, JULIO CÉSAR 
PÉREZ VALIENTE, SIMONÉ DE LOS ÁNGELES 
ZAMBRANO GUEVARA, OMAR ALBERTO
TORO RIVERO, CECILIA JOSEFINA 
REYES, ISSAMAR DE LOS ANGELES 
FERNÁNDES HERRERA, KATHERINE NATHALY 
AZUAJE OVIEDO, ANDREA SELENE 
PESTANA MARRERO LIGIA CAROLINA
FALCON ARREDONDO GREYMAR CANDELARIA 
LINARES FIGUERA, DANIELA ALEJANDRA 
IBARRA PÉREZ, LEORIANYS GERALDINE 
CABRERA BLANCO, INDHIRA MIRISGUEL 
MÉNDEZ HIDALGO, RENIER ALEJANDRO 
GUERRERO BUITRAGO, MARÍA GABRIELA 
ROJAS GONZÁLEZ, ISABEL ANDREÍNA