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3 de enero de 2017

ENTRA EN VIGENCIA LA SEXTA ENMIENDA DEL SISTEMA ARMONIZADO

La nueva versión de la Nomenclatura del Sistema Armonizado entró en vigor el 01 de enero de 2017. Desarrollada por la Organización Mundial de Aduanas y adoptada en 1983, esta normativa mundial llega a su Sexta Edición y es utilizada por más de 200 países de diversas economías y uniones aduaneras, (incluidas las 154 Partes Contratantes en el Convenio del SA) para clasificar las mercancías en el comercio internacional.

"Dado el papel fundamental que desempeña este instrumento para facilitar el comercio y asegurar la conectividad entre los actores comerciales, insto a su rápida implementación por parte de las aduanas y por los sectores público y privado en todo el mundo", dijo el Secretario General de la OMA, Kunio Mikuriya.

La edición de 2017 de la Nomenclatura del SA incluye 5.386 subpartidas de seis dígitos (frente a 5.205 en la edición de 2012). Los países utilizan el SA como base para sus aranceles aduaneros nacionales y para la recopilación de estadísticas del comercio internacional. La Organización Mundial del Comercio y los países utilizan el SA como lengua común del comercio a los efectos de las negociaciones comerciales y como base para la determinación del origen de las mercancías. Sin embargo, las modificaciones introducidas en el SA reflejan más que la necesidad de datos estadísticos o la fijación de tipos arancelarios; Permiten controlar y controlar el comercio de mercancías, especialmente las que tienen un impacto social y medioambiental. Las modificaciones introducidas en el SA durante las últimas décadas reflejan esta preocupación, ya que las cuestiones medioambientales y sociales de interés mundial son las principales características de las enmiendas del SA de 2017, como ya sucedió en la edición anterior de 2012.

La mayoría de los cambios en esta última edición del SA fueron impulsados ​​por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Entre ellas figuran las enmiendas para el pescado y los productos pesqueros, cuyo objetivo es mejorar aún más la cobertura de especies y productos que deben supervisarse con fines de seguridad alimentaria y para una mejor gestión de los recursos.

El SA 2017 también incluye ciertas disposiciones de clasificación introducidas para vigilar el comercio de productos como las sustancias controladas en virtud de la Convención sobre las Armas Químicas, los productos químicos peligrosos controlados en virtud del Convenio de Rotterdam y los contaminantes orgánicos persistentes controlados por el Convenio de Estocolmo.

También se centra en los productos forestales, con el objetivo de mejorar la cobertura de las especies de madera con el fin de obtener una mejor imagen de los patrones comerciales, incluido el comercio de especies amenazadas. Otras modificaciones resultaron de los cambios en las pautas del comercio internacional, los procesos de fabricación y el progreso tecnológico, así como los esfuerzos por simplificar el SA.

En total, la edición de 2017 está compuesta por 233 series de enmiendas: 85 relativas al sector agrícola; 45 al sector químico; 13 al sector maderero; 15 al sector textil; 25 al sector de la maquinaria; 18 al sector del transporte; Y 32 adicionales que se aplican a una variedad de otros sectores.

Se aceptaron nueve series de enmiendas complementarias con respecto a la partida 44.01 y algunas subpartidas del capítulo 44 (Madera y manufacturas de madera, carbón vegetal de madera) fueron aceptados en una etapa posterior.



28 de julio de 2015

OMC avala quita de arancel a bienes TIC

La Organización Mundial del Comercio (OMC) y 54 de sus miembros acordaron el viernes ampliar el Acuerdo sobre Tecnología de la Información (ITA, por su sigla en inglés) para eliminar los aranceles a un tercio del comercio global de los productos comprendidos en ese sector.

Esto desmantelará los aranceles a 201 productos cuyas ventas mundiales suman 1.3 billones de dólares de los 4 billones de dólares en el comercio mundial de bienes de la tecnología de la información.

El ITA comenzó a operar en 1997 y ahora la meta es que su ampliación, llamada ITA-II, entre en vigor en julio del 2016, con un impacto en el volumen de comercio internacional que equivale al de todo el sector automotriz.

Los cortes de las tarifas comenzarán a partir de que las modificaciones al acuerdo entren en vigor, con plazos de tres, cinco y, en algunas excepciones, siete años.

La ampliación del ITA implica que sus 54 adheridos, entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur, eliminarán entre sí los aranceles de la canasta de productos negociada y esa misma concesión la harán extensiva al resto de los 161 miembros de la OMC, entre ellos México.

Los países firmantes cobran aranceles de más de 30% a las consolas de videojuegos, altavoces y soportes de software; de más de 25% a los cartuchos para impresoras y los semiconductores de nueva generación, y de más de 8% a los escáneres de tomografía, productos incluidos en el nuevo acuerdo.

“El acuerdo propiciará un gran impulso en el comercio mundial de productos de alta tecnología”, dijo John Higgins, director general de DigitalEurope, una organización que representa 59 corporaciones y 36 asociaciones nacionales de comercio de la industria de la tecnología digital en Europa.

DigitalEurope destacó que la revisión del ITA ocasionaría ahorros para las empresas en las aduanas por alrededor de 50,000 millones de dólares anuales, y añadiría aproximadamente 190,000 millones de dólares al Producto Interno Bruto mundial, a través del aumento del comercio.

Los cambios beneficiarán a trasnacionales como Intel Corp, Samsung Electronics Co, Sandisk Corp y Texas Instruments Inc; a los mayores países exportadores, entre ellos Estados Unidos y China, y a los consumidores, incluidos prácticamente todos los negocios.

No todas las importantes clases de productos fueron incluidas. Quedaron fuera las pantallas led y las baterías de iones de litio.

Los grandes negociadores pudieron imponer sus condiciones. Una muestra es que China pudo dejar fuera las pantallas LCD, porque quiere impulsar su propia industria. La Unión Europea divulgó que tiene un superávit de 15,000 millones de euros al año en el comercio de los productos a desgravar.

2 de junio de 2015

OMC expresa preocupación por lento avance en ronda de negociaciones de Doha


OMC expresa preocupación por lento avance en ronda de negociaciones de Doha / America Economia / El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevedo, expresó su preocupación por el lento avance de las negociaciones en torno a los asuntos pendientes de la Agenda de Desarrollo de Doha.

"Con base en las discusiones que he tenido en las últimas semanas, estoy cada vez más preocupado porque no estamos realizando los avances necesarios en los ámbitos clave de agricultura, productos industriales y servicios", dijo Azevedo.

Navegador Semántico Entidades Mencionadas

Organización Mundial del Comercio (OMC) 

Este lunes se celebró en Ginebra una reunión de todos los miembros de la OMC para discutir el actual avance de las negociaciones sobre el programa de trabajo para concluir la ronda de Doha.

El jefe de la OMC dio un informe detallado a los miembros sobre las recientes consultas que abarcó varios de los temas de Doha y señaló que "acordar un programa de trabajo nunca será una tarea fácil".

Azevedo advirtió que los miembros de la OMC "todavía están esperando la convergencia necesaria en asuntos clave con el fin de generar el resultado que necesitamos para julio y para ayudarnos a construir una exitosa reunión ministerial en Nairobi en diciembre".

Como en ocasiones anteriores, Azevedo dijo que este trabajo continuará en las próximas semanas en los diversos Grupos de Negociación de la OMC.

El director reiteró su compromiso con la transparencia y la inclusividad en el proceso de negociación, elementos cruciales del éxito en Bali en 2013.

En cuanto al proceso por delante, Azevedo dijo que garantizará que los miembros sean plenamente informados de todos los aspectos de las negociaciones y afirmó que esto será esencial para garantizar que las decisiones políticas necesarias puedan tomarse a su debido tiempo.

La Ronda de Doha es la más reciente ronda de negociaciones comerciales entre los miembros de la OMC. La ronda busca lograr una gran reforma del sistema de comercio internacional mediante la introducción de menores barreras comerciales y normas comerciales revisadas.

Los miembros de la OMC acordaron en noviembre de 2014 que elaborarían un programa de trabajo para julio como un trampolín para la 10º Conferencia Ministerial de la OMC que se celebrará en diciembre en Nairobi. 

Corea y China firman tratado de libre comercio


SEÚL.- Corea del Sur y China firmaron este lunes el Tratado de Libre Comercio (TLC) que elimina más del 90 por ciento de las tarifas entre ambos países por las siguientes dos décadas.

La ceremonia de firma estuvo a cargo de los ministros de Comercio Yoo Sang-jick, por Corea del Sur, y Gao Hucheng, por China, y ahora el documento espera la aprobación de los respectivos poderes legislativos, que se prevé para fines de año.

De acuerdo a Yoon, tras la aprobación legislativa se creará un mercado de 12 billones de dólares, con una posibilidad de crecimiento infinita, citó un despacho de la agencia Yonhap.

Por su parte la agencia china de noticias Xinhua destacó que en términos de volumen comercial, se trata del tratado más grande que haya firmado Beijing.

El documento cubre 17 áreas entre ellas bienes y servicios, reglamentos comerciales, comercio electrónico y adquisiciones gubernamentales.

Dentro de este acuerdo, Corea del Sur eliminará aranceles al 92 por ciento de los productos que importa de China, mientras Beijing hará lo propio con 91 por ciento de las mercancías que compra a Seúl.

10 de marzo de 2015

¿Qué se negocia en el TTIP? por Alejandro Bolaños

Interesante artículo por Alejandro Bolaños

El TTIP se botó a principios de 2013 con el objetivo de relanzar el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre Estados Unidos y la Unión Europea. El entonces comisario de Comercio de la UE, Karel de Gutch, enfatizó la ambición del empeño -"iremos más allá de lo que puede conseguir la Organización Mundial del Comercio"- y de la apuesta política, al aventurar que habría acuerdo a finales de 2014. Y todo eso quedó bautizado como Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, más conocida por sus siglas en inglés (Transatlantic Trade and Investment Partnership).

Tan claro ha quedado ya que la negociación es más lenta y compleja de lo anunciado, como que la UE y EE UU discuten mucho más que un tratado de libre comercio. El resto de objetivos -armonizar normas, controles y exigencias administrativas, coordinar las leyes que vayan a tener impacto comercial o facilitar las inversiones-, es lo que da una medida de su ambición. También, lo que ha llevado a una temprana división entre detractores y partidarios del proceso.

Un nuevo gigante comercial

Estados Unidos y la Unión Europea suman cerca del 60% del PIB mundial, un tercio del comercio internacional de bienes y servicios y 800 millones de consumidores. El TTIP llevaría a la "mayor zona de libre comercio del mundo", en palabras del expresidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.También, según cálculos previos, contribuiría a elevar el PIB anual en ambos bloques un 0,5% del PIB a los diez años de ponerse en marcha o a generar hasta dos millones de empleos en los países industrializados. Voces críticas como la del grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo, recuerdan que este tipo de previsiones suelen pecar de optimismo, cuando no cambiar de signo. Otras, como las de la economista Susan George, relativizan el impacto: "El valor del que hablan [aumentar el PIB en 120.000 millones de euros] es equivalente a una taza de café semanal por ciudadano en 2027, en el mejor de los casos". 

Primero, los aranceles
Aunque haya sido considerado como "mucho más que un acuerdo de libre comercio", la primera piedra de toque del TTIP será comprobar si se llega al desarme arancelario total, que abanderó Obama en la última cumbre con la UE. El promedio de tarifas aplicadas es ya bajo: las que impone la UE a las mercancías es del 5,2%; en sentido contrario, es apenas un 3,5%. Pero las medias esconden aún algunas divergencias significativas: la UE carga mucho más la importación de vehículos de motor o alimentos elaborados; EE UU penaliza la adquisición de material ferroviario y llega al proteccionismo extremo en algunos productos agrícolas (el arancel al tabaco es del 350%).

Luego, las normas

Aquí es donde EE UU y la UE quieren forjar una nueva referencia. Porque donde uno ve leyes que le privan de competir (trayectos internos de compañías aérea en EE UU), el otro ve normas proteccionistas (las denominaciones de origen europeas para productos agrarios), y ambos ven subvenciones para tirar los precios (Airbus y Boeing) o reglas excluyentes (los requisitos para ejercer de abogado o arquitecto). La negociación pretende atacar estas restricciones por una doble vía: allá donde el nivel de protección es similar, aunque se alcance por vías administrativas distintas (ya sea exigencias de seguridad alimentaria, controles a los vehículos, niveles de experimentación de medicamentos o cuestiones de diseño), establecer el mutuo reconocimiento: la autorización en la UE, valdría en EE UU, y viceversa. Y allí donde las posiciones sean distinta, ir a una regulación cada vez más semejante.

¿Se rebajará la protección de derechos?
Esta es la pregunta inmediata que ha suscitado en numerosos y muy dispares colectivos la idea base del TTIP: la homologación de normas y exigencias administrativas. Las normas europeas son más restrictivas en cultivos transgénicos o ebn el uso de hormonas de crecimiento, los suplementos alimenticios o la aplicación masiva de antibióticos en el ganado, como también lo son en la privacidad de los datos, las explotaciones de hidrocarburos con la técnica del fracking o cuestiones laborales. La Comisión Europea insiste en que esa es una línea roja que no se va a traspasar, que ese es el mandato recibido por los Veintiocho de la UE. Pero solo los textos permitirán comprobarlo.

Antes incluso de que haya normas

Se pretende que la regulación común vaya más allá de identificar niveles de protección similares y evitar duplicidades, o de limar diferencias en normas ya existentes. El TTIP quiere ampliar ese objetivo a las leyes y reglamentos con impacto en el comercio y la inversión (o sea, casi cualquier norma), antes incluso de que nazcan. Se negocia que se obligue a informar a la otra parte de proyectos legales con una posible incidencia en las relaciones económicas transatlánticas y se plantea incluso la creación de un órgano (un cuerpo de cooperación regulatoria) para supervisar que la norma en discusión tenga en cuenta como está regulada la cuestión al otro lado del charco. El objetivo es homologar la regulación desde la cuna para evitar divergencias que restrinjan el comercio y la inversión. La crítica es que esta supervisión puede debilitar la iniciativa parlamentaria, y da acceso antes a los lobbies en el proceso legislativo.

Un tribunal para las empresas
La protección de la inversión extranjera es uno de los objetivos del TTIP. Y para ello plantea la creación de un tribunal de arbitraje que permita a las empresas obviar el sistema jurídico de cada país y recurrir directamente ante esta instancia cuando crea que un Estado se ha saltado lo convenido en el tratado, con la posibilidad de imponer multas multimillonarias. EE UU insiste en este punto, al recordar que una salvaguarda así es habitual en otros acuerdos bilaterales y sostener que tiene por objetivo penalizar expropiaciones o tratamientos discriminatorios a sus empresas. Pero ni más ni menos que Francia y Alemania han transmitido ya sus amplias reservas a la Comisión ante algunos precedentes en los que las multinacionales han impuesto sus criterios frente a los legisladores gracias a estos sistemas de resolución de conflicto inversor-Estado (en inglés, ISDS). Argumentan también que el nivel de protección de la inversión es equivalente a ambos lados del Atlántico, por lo que deberían usarse los sistemas jurídicos nacionales. Ante las críticas, la Comisión aboga por un sistema lo más transparente y limitado posible.

Secretismo

Los responsables de la negociación argumentan que se han visto sobrepasados por la atención pública a las conversaciones, una justificación débil habida cuenta del precedente del ACTA, la regulación antipiratería que descarriló en Washington y Estrasburgo, entre otras cosas, por la opacidad con la que se llevó a cabo. Lo cierto es que la Comisión Europea tardó más de un año en lograr que el Consejo de la UE le permitiera publicar el mandato negociador, cuando este ya había sido filtrado en Internet. Y lo mismo ocurrió con otros documentos intercambiados en la negociación. La nueva comisaria, Cecilia Malmström, trata de ponerse al día con la publicación de los textos con la posición inicial europea en cada uno de los temas tratados, pero la transparencia volverá a ponerse a prueba conforme la negociación avance.

Las líneas rojas

La negociación se abrió con proclamas de que no habría líneas rojas en la discusión. Pero desde el principio se comprobó que habrá excepciones. La UE asegura que no reabrirá el debate sobre la regulación de transgénicos o el uso de hormonas de crecimiento y antibióticos en la alimentación del ganado, mucho más permisiva en Estados Unidos. Por su parte el Gobierno de Obama no está dispuesto a cambiar la Buy American Act, que permite primar a productos estadounidenses en contratos públicos, y solo aceptará excepciones. En el mandato negociador de la UE se excluye al sector audiovisual, aunque se deja la puerta abierta a incorporarlo después, y se blinda la excepción cultural, como reclamaba Francia. Y el Ejecutivo estadounidense se niega a debatir una armonización de las normas sobre la banca, al considerar que la regulación europea es demasiado laxa. 

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2015/03/02/actualidad/1425256390_372094.html



5 de marzo de 2015

El director de la OMC confía en que la Ronda de Doha se retome este mismo año...

El director general de la OMC, Roberto Azevêdo, manifestó hoy en Brasilia su esperanza en que la Ronda de Doha, que desde 2001 negocia infructuosamente una liberalización del comercio global, pueda ser retomada este mismo año.

El diplomático brasileño, al frente de la Organización Mundial de Comercio (OMC) desde 2013, dijo en rueda de prensa que en el seno del organismo se perciben "señales de pragmatismo" por parte de los países miembros, que llevarían a que en julio próximo se apruebe un nuevo cronograma de trabajo para la retomada de las negociaciones.

En caso de que los 160 países miembros de la OMC aprueben ese cronograma, Azevêdo sostuvo que la negociación pudieran reanudarse este mismo año y "concluir rápido".

Aunque admitió que se trata de una "negociación difícil", también ponderó que "es posible" y dijo que todo dependerá de la voluntad de los miembros de la OMC.

Azevêdo también abogó por la pronta ratificación del Acuerdo de Facilitación del Comercio, consensuado por la OMC en el marco de una reunión celebrada en Bali el año pasado y que establece medidas para facilitar el flujo de bienes en las aduanas, reducir la burocracia y multiplicar así el flujo comercial entre los países.

El director general de la OMC explicó que, para la entrada en vigor de ese acuerdo, es necesario que sea ratificado por al menos dos tercios de los 160 países que integran el organismo.

Azevêdo indicó que, hasta ahora, solo Estados Unidos, Singapur y Hong Kong ratificaron el acuerdo, pero explicó que en otros países el trámite "demora" porque debe pasar por el Congreso, como es el caso del propio Brasil, que aún tiene pendiente la aprobación.

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1806629