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29 de septiembre de 2014

Interés estratégico no cambiará

La posibilidad de que Dilma Rousseff no consiga la reelección, que es mostrada por la últimas encuestas, será sentida con mayor intensidad en América Latina por los vecinos bolivarianos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, que siempre tuvieron estrechas relaciones con los gobiernos del Partido de los Trabajadores y línea directa de negociación con el expresidente Lula, y en menor medida con la presidenta Rousseff. Es lo único que puede sacudir la relación de Brasil con esos países. Los intereses estratégicos en la región serán mantenidos, no importa quién gane.Las opiniones se dividen en cuanto al comportamiento de Dilma en relación con los vecinos. Algunos se quejan de un cierto enfriamiento (caso de Bolivia). Otros aseguran que no es que los vínculos ideológicos entre el gobierno brasileño y esos países no continúen tan fuertes como antes.

Al mismo tiempo, Aécio Neves y Marina Silva ya anunciaron su disposición a terminar con el alineamiento ideológico que, entienden, trabó acuerdos importantes de Brasil con otros bloques económicos como la Alinza del Pacífico y la Unión Europea. Pero, según una fuente diplomática del Gobierno brasileño, tradicionalmente, la posición política de éste o aquel líder de la región no pesa en la premisa de que es necesario buscar el desarrollo y el crecimiento económico.

El Mercosur está en franco proceso de negociación de un acuerdo con los europeos y se prepara para que se acerque a la Alianza del Pacífico, asegura esa fuente.

Para el sociólogo y geógrafo brasileño Demétrio Magnoli, Dilma conservó todos los compromisos de Lula con los aliados regionales: el castrismo cubano, el chavismo venezolano, el kirchnerismo argentino y, en menor medida, Evo Morales.

La prueba está a la vista de todos. Basta mirar los financiamientos externos del Bandes (en Cuba), la complacencia de Brasil con el proteccionismo argentino y la movilización diplomática para proteger a Maduro en crisis, argumenta Magnoli.

Carlos Romero, de la Universidad Central de Venezuela, califica de "óptimas" las relaciones entre su país y Brasil, tanto en el campo político como en el económico. Destaca que las inversiones brasileñas son importantes y el comercio bilateral ha crecido bastante y es favorable a Brasil, que el año pasado registró un superávit de US$ 4.000 millones con los venezolanos.

Brasil ha defendido la Revolución Chavista y Caracas ha apoyado a Brasil en busca de un liderazgo regional y mundial. Una eventual victoria de Marina no significaría un gran cambio en las relaciones bilaterales, que se mantendrían en un nivel alto.

El analista político ecuatoriano, Adrián Bonilla, también considera que los cambios ideológicos pesarán menos que los temas estratégicos centrales. Con todo, él destaca que debe considerarse notoria la preocupación de Dilma con la situación política en Venezuela, lo que no ocurriría con la misma intensidad con Marina como presidenta.

Los opositores al gobierno acostumbran decir que el asesor para asuntos internacionales de la Presidencia de la República, Marco Aurélio García, fue el gran mentor de esa alianza de Brasil con los bolivarianos. Para García, esa visión es equivocada. Él asegura que no existe diplomacia paralela y que todas las decisiones en los gobiernos de Lula y Dilma fueron tomadas en absoluta sintonía con Itamaraty. De acuerdo con García, la política exterior siempre dividió las posiciones en la sociedad brasileña. La ignorancia (o la mala fe) permiten que se olvide que, a propuesta de Brasil, en sintonía con Chile, está en curso un proceso de acercamiento entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico. Esa misma división ideológica hace desconocer que el Mercosur tiene una propuesta de acuerdo con la Unión Europea.

En fin, hay intereses políticos, económicos y regionales de Brasil por todo los países latinoamericanos, sin importar su línea ideológica. Esa siempre fue la posición de los gobiernos del PSDB y PT. ¿Por qué Marina o Aécio, no mantendrían ese principio?

Todo cambia a gran velocidad en Brasil. Pero el diálogo constructivo es un paradigma que no puede morir.



18 de septiembre de 2014

Europa cree que podrá cerrar su TLC con el Mercosur en 2015

A fines de julio pasado, cuatro de los cinco países del Mercosur (Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina) acordaron una oferta única para negociar el TLC con los países europeos, y ahora la próxima etapa consiste en el entrecruzamiento de las propuestas comerciales para que se pueda avanzar.

"Estamos en la etapa de recibir de una y otra parte las ofertas comerciales que se puedan concretar, y que puedan desde ese momento dar lugar a una negociación que creo será rápida", afirmó Fernández Trigo.

El diplomático agregó que se aguarda que la oferta que presente el Mercado Común del Sur (Mercosur) "esté a la altura" de los parámetros que se establecieron en 2010, y que implica que el 90% de los productos que se intercambien estén libres de aranceles.

Las nuevas autoridades de la Comisión Europea asumirán en noviembre, y se aguarda que luego de esa instancia se pueda conocer el cronograma de fechas para el intercambio de las ofertas. Según Fernández Trigo, la firma del acuerdo podría concretarse "en el margen de un año".

En este sentido, una fuente consultada de la Unión Europea dijo que el cambio de autoridades no demorará el proceso que tiene como objetivo "favorecer el comercio sin trabas" entre ambas partes. Y por esto que se espera "poder empezar a negociar en los próximos meses de forma definitiva".


La historia

Tras una suspensión de seis años, la UE y el Mercosur retomaron en 2010 las negociaciones para cerrar un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques, e incluso se había encaminado el intercambio de ofertas para diciembre de 2013, según publica el periódico El País, de Uruguay.

Pero las medidas proteccionistas adoptadas por Argentina para defender su industria local y frenar las importaciones -denunciadas por Estados Unidos y la Unión Europea ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) se convirtieron en un obstáculo. Uno de los temores de Buenos Aires es ser desplazada comercialmente del mercado brasileño, ante la llegada de productos más competitivos desde Europa.

En marzo de este año la UE quedó disconforme con el alcance de la oferta del Mercosur, ya que esa propuesta contaba con un período de gracia de siete años para comenzar a reducir las tarifas de importación que fue propuesto por Argentina. Esto además de que en enero los europeos le habían pedido al Mercosur que clarificara qué países del bloque estaban participando de la negociación.

La falta de avances en la negociación provocó incluso que Brasil manifestara su malestar a mediados de este año. En agosto la presidenta Dilma Rousseff le solicitó a Bruselas que "dejara de culpar" al Mercosur, porque la propuesta para avanzar está lista.

Las inversiones de Europa en el Mercosur totalizan actualmente 286.000 millones de euros (el equivalente a 370.000 millones de dólares), mientras que el comercio de bienes y servicios es de 125.000 millones de euros (u$s162.000 millones).

El titular de la OMC alertó sobre una “muy precaria” negociación multilateral global de comercio

"Estamos en una situación muy precaria ... y no estoy seguro de todos comprendan plenamente la amplitud del riesgo que estamos corriendo", definió Azevedo durante una reunión con los representantes de los estados miembros de la OMC celebrada ayer en Ginebra, según informó la oficina de prensa de la organización.

El líder de la entidad instó a los negociadores a "embarcarse a partir de ahora en un proceso de intensas y amplias consultas" para hacer avanzar los trabajos en relación con los acuerdos alcanzados en la última conferencia ministerial de la entidad, conocidos como el Paquete de Bali, que, tras años de estancamiento, había dado nuevo impulso a la Ronda de Doha, lanzada en 2001 en la capital catarí.

El Paquete de Bali establece, además, un cronograma que prevé la conclusión de la ronda para fines de 2015, con una etapa intermedia, la adopción de un Acuerdo de Facilitación de Comercio, que debía operar en julio y se frustró.

Al respecto, Azevedo insistió a los negociadores que haber perdido esta fecha límite traería consecuencias, remarcó que las negociaciones "están detrás de la agenda" y los instó a tener presente que "hay otras fechas límite en el horizonte".

El director general citó a los embajadores a una nueva reunión del Comité de Negociaciones Comerciales para el 6 de octubre, sobre la que dijo esperar que se "reporte colectivamente que hemos encontrado el camino para avanzar".



15 de septiembre de 2014

Uruguay negociará con la Alianza del Pacífico

Esa nación busca oportunidades comerciales y le gusta la estrategia del nuevo bloque.

Uruguay no tendrá reparos en negociar y en ampliar su acercamiento a la Alianza del Pacífico y no dudará en “colarse donde pueda y con el que se descuide” para buscar caminos a su comercio internacional, afirmó su presidente José Mujica.

El mandatario uruguayo se expresó así durante una rueda de prensa conjunta mantenida con su par chilena, Michelle Bachelet, quien se encuentra de visita oficial en el país, en referencia al diálogo mantenido entre ambos líderes sobre la posibilidad de una mayor integración uruguaya en ese foro comercial formado por Chile, Colombia, México y Perú.

“Tengo que decir varias cosas. Una, como pequeño país, tenemos que tratar de colarnos donde podamos y con el que se descuide. Dos, no hay que soñar que algún tratado nos va a arreglar definitivamente el comercio exterior. Y tres, hay que tener el coraje y la independencia de buscar uno a uno todos los caminos posibles, como hemos venido realizando hace años”, apuntó Mujica.

El mandatario dijo que pese a los avances del Mercado Común del Sur (Mercosur), organismo integrado por su país, Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela, en sus negociaciones para conseguir un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, para Uruguay los avances comerciales “allí no terminan”.

En esa línea, manifestó que al país le resulta necesario “establecer por lo menos puntos de apoyo con lo que se pueda arreglar en los países del Pacífico”.

“Vamos a seguir adelante y entrar en cuanta negociación podamos. El Mercosur está en proceso de renovación de autoridades particularmente en Brasil. Vamos a tener que acampar la iniciativa (del acuerdo con la UE) hasta diciembre y luego ver qué cartas tenemos. Pero vamos a insistir en negociar con Europa, con la Alianza del Pacífico, y con todo”, añadió.

Mujica recordó que si ahora su país es capaz de exportar cítricos a Estados Unidos es porque estuvo negociando 18 años y, si lo logró, no fue “por obra del Espíritu Santo o un regalo de los dioses”, sino por el “trabajo porfiado y tozudo y el ‘te doy para que me des’”.

Uruguay entró como observador en la Alianza del Pacífico en 2012 con la intención de aproximarse a una organización que en apenas tres años de vida se consolidó como una zona de libre comercio casi absoluto con una reducción del 92 por ciento de los aranceles en los intercambios de bienes y servicios entre sus socios.


9 de septiembre de 2014

Mercosur ya no va sobre ruedas

En Brasil, séptimo productor mundial de coches el año pasado, en 2014, las fábricas han suspendido temporalmente contratos de trabajo, por lo que los obreros no son despedidos sino que cobran hasta un 60% menos de su nómina por unos meses. Así, entre enero y agosto han reducido su plantilla en 8.700 operarios, un 5,5%. También las plantas argentinas están suspendiendo a 12.000 trabajadores dos días por mes como media, según el sindicato.

En cambio, en México, octavo productor en 2013, las montadoras y los fabricantes de componentes han contratado en el primer semestre de 2014 a 34.000 empleados, con lo que elevaron la plantilla en un 5,3%. Eso sí, con salarios más bajos que en los dos socios principales de Mercosur. Tan austeros son que fuentes del sector pronostican que en unos años se igualen con los de China, su competidora en el mercado de EE UU.

Los vaivenes del empleo reflejan que México ha superado a Brasil en producción de automóviles en lo que va de año y se prevé que así finalice 2014, con lo que el país norteamericano recuperará el primer puesto regional por primera vez desde 2002. El Tratado de Libre Comercio (TLC) de 1994 había impulsado la exportación de vehículos mexicanos a EE UU, con modelos grandes al gusto del consumidor de ese país, pero desde 2003, con la subida de los precios de las materias primas que tanto ha favorecido a Sudamérica y el desarrollo del consumo en esta subregión, Brasil había pasado a liderar. Las multinacionales norteamericanas, europeas y asiáticas con fábricas brasileñas y argentinas producen, en general, para satisfacer el consumo dentro de Mercosur.

La coyuntura de 2014, en la que las economías brasileña y argentina han entrado en recesión y en la que las cotizaciones de los productos básicos han bajado, explica el cambio en el liderazgo en la industria latinoamericana. Se prevé que el PIB de Brasil crezca el 1% a lo largo del año y el de Argentina se contraiga el 0,9%, según la encuesta a bancos y consultoras que elabora FocusEconomics. México, favorecido por la recuperación de EE UU, se expandiría el 2,5%, lejos del 4,9% previsto para Colombia.

La industria mexicana produjo en los primeros siete meses del año 1,8 millones de coches, un 7,5% más. El 81% de esos vehículos se destinaron al mercado exportador. El resto ha ido al mercado interno, que crece menos de lo esperado, un 1,3%, según el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles, Guillermo Prieto.

El gran mercado del coche mexicano está en EE UU, que le compra el 71,5% de sus exportaciones. Otros destinos son Canadá (9,4%), Brasil (4,4%) y Alemania (3,6%). Fuentes del sector destacan que, a diferencia de la mayoría de las industrias mexicanas, ensambladoras de piezas importadas, la del automóvil ha ido desplegando una red de fábricas de componentes, a la par que las montadoras han radicado centros de desarrollo de modelos. Desde 2013 los fabricantes de coches han anunciado o concretado inversiones por 7.700 millones de euros. Allí se incluyen las recientes de Kia, General Motors, Toyota, Mazda, BMW y Mercedes-Benz. Los coches mexicanos ahora superan en porcentaje de componentes locales a los de Argentina, pero aún no a los de Brasil, según fuentes del sector. En Brasil, un vehículo suele tener un 50% de piezas nacionales y en Argentina, el 24%, según los consultores Dante Sica y Gonzalo Dalmasso, de Abeceb. El Gobierno de Dilma Rousseff ofrece una diversidad de incentivos para la radicación de fábricas de coches y sus componentes, así como centros de desarrollo.

El gigante sudamericano produjo en los primeros ocho meses de 2014 unos dos millones de coches, un 18% menos. Solo el 11,2% de esos vehículos se exporta. La venta al extranjero se viene derrumbando el 38,1%, sobre todo por Argentina, país al que destinó casi la mitad de los exportados en 2013. El 8,8% fue el año pasado a la UE, el 8,2% a EE UU y el 7,4% a México. El mercado interior brasileño se contrae un 9,7%. Las fabricantes de vehículos calculan que invertirán hasta 2018 unos 28.000 millones de dólares, incluidos los desembolsos de la china Chery, que acaba de inaugurar su planta en Brasil, y General Motors, que ha anunciado planes de expansión al mismo tiempo que suspendía personal. “Nadie hace una inversión de ese tamaño si no confía en el potencial del mercado”, dijo el presidente de la patronal, Luiz Moan.

En Argentina, los fabricantes de coches han anunciado desde 2013 inversiones por 1.100 millones, más la mitad de ellos de Toyota, que, fiel a su filosofía japonesa planifica a largo plazo. En los primeros ocho meses de 2014, la producción ha caído el 24,8%, a 403.000 vehículos. El 55,2% va a la exportación, especialmente a Brasil, que viene disminuyendo en la misma proporción que lo producido. Argentina vende en el exterior casi tantos coches como el socio mayor de Mercosur, y fuentes de su industria destacan que este perfil exportador le ha llevado a recibir inversiones para fabricar nuevos modelos.

La fabricación brasileña ha caído un 18% en lo que llevamos de año

Pero ahora la industria argentina afronta una caída del 35% en el mercado interno, al que destina el 44,8% de lo producido. El Gobierno de Cristina Fernández creó hace dos meses un plan de créditos subvencionados para la compra de coches argentinos que ha reducido la caída de las ventas. Pero esta semana Fernández acusó a las empresas de limitar la oferta a los clientes interesados. En el Gobierno creen que los fabricantes prefieren quedarse con los coches y venderlos a mayor precio después de una eventual devaluación del peso, dadas las tensiones cambiarias que se han disparado tras la crisis de deuda de Argentina de julio pasado.

Desde entonces, el Banco Central ha restringido la venta de divisas, incluidas las que las multinacionales del automóvil necesitan para importar coches y componentes, con lo cual la deuda con otras filiales de sus grupos en el extranjero se ha elevado de 1.300 millones a 1.600 millones. Las compañías reconocen que han reaccionado reduciendo la importación de vehículos, pero también intentan privilegiar la exportación, complicada por la situación de Brasil, antes que el mercado interno porque así se hacen de divisas para comprar los componentes extranjeros que necesitan para producir.





8 de septiembre de 2014

Candidata a presidencia de Brasil busca acercamiento entre Mercosur y Alianza del Pacífico

La candidata de oposición abogará por una flexibilización en las reglas del Mercosur para poder realizar acuerdos bilaterales con otros países en caso de que el resto de los socios del bloque esté en desacuerdo.

Marina Silva llegó a romper los esquemas de la carrera presidencial de Brasil y en su programa de gobierno propone un acercamiento del Mercado Común del Sur (Mercosur) a la Alianza del Pacífico que integran Perú, Chile, Colombia y México.

La candidata de última hora del Partido Socialista de Brasil (PSB), tras la muerte de su compañero Eduardo Campos, figura en las encuestas como la ganadora en la segunda vuelta contra la candidata y actual presidenta Dilma Rousseff y su programa de gobierno enfatiza la apuesta por la apertura comercial, lo que marca un cambio de marcha en la política exterior de la mayor potencia de la región.

En un libro de 250 páginas y seis módulos, la candidata afirma que abogará por una flexibilización en las reglas del Mercosur (compuesto también por Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) para poder realizar acuerdos bilaterales con otros países en caso de que el resto de los socios del bloque esté en desacuerdo.

“Tenemos el principio de la integración, pero esto no nos impide que podamos encontrar medios para tener celeridad para acuerdos bilaterales”, aseguró Silva, quien lanzó su programa junto al economista Eduardo Giannetti da Fonseca y a Neca Setúbal, su asesora en temas educacionales y heredera del Banco Itaú.

La candidata citó como ejemplo la negociación en curso de un tratado de libre comercio con la Unión Europea, que ha estado estancado por largo tiempo. “En la negociación hay dificultades, como el caso de Argentina, pero eso no debería impedir que Brasil siguiera. Es una cuestión de defender los intereses del país sin perjudicar al resto”, argumentó.

Silva defendió la “negociación a dos velocidades” y dijo que su programa no afectará al Tratado de Asunción de 1991, el pacto fundacional de Mercosur.

Asimismo, le hace un guiño a Estados Unidos, pidiendo una “agenda positiva”. “Hay que relanzar el dinamismo en el comercio con EE.UU. y la Unión Europea y fundar nuevos estándares comerciales con Chile”, aseguró.

Autonomía del banco central


Silva también enfatizó la importancia de la autonomía del banco central de Brasil y se comprometió a que el presidente de la institución tenga un período fijo tan pronto como sea posible, para que la entidad tenga independencia para adoptar medidas que son necesarias para controlar la inflación.

En su programa, Silva hizo eco de las demandas de los inversionistas y prometió una menor intervención estatal en el mercado de divisas, cuentas públicas más transparentes y un compromiso claro con la meta de inflación de 4,5%, para que el país “recupere credibilidad”.

“Seremos transparentes. No usaremos métodos creativos para que las cuentas se vean bien”, dijo haciendo referencia a la práctica por parte del gobierno de Rousseff de usar una contabilidad alternativa para intentar cumplir la meta anual de ahorro fiscal.



America Latina necesita “mayor integración” entre Brasil y México, dice la CAF

Las dos grandes economías latinoamericanas, Brasil y México, deben compartir una “agenda común” de “integración” para “impulsar” a la región en un momento de “desaceleración”, aseguró a Efe el presidente del Banco de Desarrollo de Latinoamérica (CAF), Enrique García,

“Tiene que haber más integración entre las dos grandes potencias. Brasil y México deben compartir una agenda común para impulsar a la región”, indicó García en una entrevista a la conclusión de la conferencia anual de la CAF celebrada esta semana en Washington.

Para ello, insistió en la necesidad de crear “un mercado regional competitivo” que “permita pasar del de modelo de ventaja comparativa, basado en el ciclo de materias primas, a uno ventaja competitiva de valor agregado”.

Sobre la situación actual reconoció que América Latina enfrenta un contexto de “bajo crecimiento”, aunque se mostró “optimista” por la estabilidad macroeconómica de gran parte de los países que les hace, dijo, “tener capacidad para enfrentar los vientos en contra”.

En el encuentro, el director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner adelantó que el organismo prevé reducir las proyecciones de crecimiento para la región a menos del 2 %, lo que sería la tasa más baja en una década.

No obstante, García apuntó que esta desaceleración responde en gran parte a la debilidad económica de Brasil, y en menor medida también a las de Argentina y Venezuela.

“Vista en conjunto la región, se contempla crecimiento razonable en muchos países: Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Panamá”, afirmó el presidente de la CAF.

“No hay que ser pesimista, estamos en año electoral en algunos países, y este no es el momento ideal para hacer ajustes”, agregó en referencia a las elecciones previstas para los próximos meses en Uruguay y Brasil.

En la conferencia, participaron líderes económicos y políticos latinoamericanos, y estuvieron presentes el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno; y el ex presidente mexicano, Felipe Calderón, entre otros.

García no eludió otro de los temas candentes en la región, como es la posibilidad de que Cuba sea invitada a la próxima Cumbre de las América que tendrá lugar el próximo año en Panamá.

García se mostró a favor de ayudar a que Cuba avance en sus reformas con “prudencia”, y lo haga con el respaldo regional, pero sin esperar “milagros”.

Por eso, instó a utilizar la cumbre de Panamá como un lugar para “dialogar sobre las diferencias que existen”.

Hace unas semanas, Panamá confirmó su intención de invitar formalmente a Cuba al encuentro de líderes de la región, algo que ha generado dudas sobre la posibilidad de que el presidente Barack Obama decida no acudir dadas las tensiones existentes entre Washington y La Habana y los más de 50 años de bloqueo comercial por parte estadounidense.

“Sería una lástima que la cumbre de Panamá se trunque de un lado y del otro, por la cuestión de Cuba”, subrayó.



1 de septiembre de 2014

Advierten que EEUU, Japón y los países de la Unión Europea "son los más proteccionistas del mundo"

El estudio señala que "son los países que históricamente aplican las medidas más distorsiones del comercio internacional a través de restricciones injustificadas".

Al respecto, el informe precisó que "en los últimos años, estos países desarrollados han sumado nuevas barreras no arancelarias al comercio, amparándose en protección del medio ambiente, bienestar animal y fitosanitarias, sosteniendo también los tradicionales esquemas de protección, como las cuotas, el escalonamiento y los picos arancelarios, y subsidios a las exportaciones".

"Ejemplos de ello son los subsidios agrícolas, en los que Estados Unidos destina quinquenalmente U$S 300 mil millones y la Unión Europea U$S 72 mil millones al año, el “bloqueo” del mercado europeo para el biodiesel argentino, el cierre por años del mercado estadounidense a los limones y la carne refrigerada argentinos y que Japón impone aranceles de 450% a las importaciones de arroz", precisó el Geenap.

Añadió que "el complejo sistema de la Unión Europea se traduce en aranceles de 151% para la manteca, de 126% para la carne bovina, de 117% para el ajo y de 96% para el queso".

El informe destacó que "la Argentina ha recibido sólo 15 denuncias ante la OMC mientras que los Estados Unidos y la Unión Europea recibieron 121 y 79, respectivamente".

El Geenap puntualizo que "entre 2009 y 2012 las importaciones de la Argentina aumentaron 77% en valor, de U$S 38.700 millones a U$S 68.500 millones, mientras que las exportaciones crecieron 45%, de U$S 55.600 millones a U$S 80.900 millones".

Asimismo, indicó que "entre 2001 y 2011 la Argentina mantuvo un superávit comercial ininterrumpido con la Unión Europea", y precisó que "la cifra récord anual en ese período fue de U$S 4.130 millones en 2008".

"Sin embargo, a partir de 2012 la balanza comercial de la Argentina con la Unión Europea comenzó a ser deficitaria. Lo mismo ocurrió con el saldo comercial con los Estados Unidos y Japón", señaló el análisis.