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8 de octubre de 2014

Vehículos de países del Mercosur usarán placa única a partir de 2016

Los países integrantes del Mercosur aprobaron hoy en Buenos Aires el modelo de placa común para los vehículos de los cinco países miembros, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que empezará a usarse a partir del 2016, informaron fuentes oficiales.

Este nuevo sistema, que será de uso obligatorio para los vehículos de los cinco países, permitirá que millones de automóviles puedan circular libremente a través de todos los estados del bloque, según un comunicado de la Cancillería argentina.

La nueva placa tendrá fondo blanco y caracteres en negro llevará estampada sobre una franja horizontal azul el emblema del Mercosur y el nombre y bandera del Estado de matriculación del vehículo.

Fuente: http://www.el-nacional.com/mundo/Vehiculos-paises-Mercosur-usaran-partir_0_497350342.html


Imágenes Referenciales













7 de octubre de 2014

La desintegración del orden internacional por Federico Steinberg

La paulatina desintegración del orden político internacional imperante en el mundo desde la II Guerra Mundial es ya un hecho incontestable. Ante su declive relativo, Estados Unidos, la potencia hegemónica de las últimas décadas y principal valedor del orden multilateral, está cada vez menos dispuesto a involucrarse en las crisis internacionales y a garantizar la seguridad. Consciente de que los imperios suelen derrumbarse cuando tienen demasiados frentes abiertos, se ha negado a seguir siendo el policía del mundo, dejando importantes lagunas que están siendo cubiertas bien por otras potencias, bien por el caos. La crisis de Ucrania, el territorio controlado por el Estado Islámico en Irak y Siria, o las tensiones en el mar de China son solo algunos de los ejemplos más recientes.

A este creciente desorden político internacional le acompaña otro fenómeno que está pasando más desapercibido pero que entraña consecuencias igualmente peligrosas: el desmembramiento del orden económico multilateral liberal. Estados Unidos también fue su impulsor, y contó para su consolidación con el apoyo europeo y de muchas potencias hoy emergentes, que vieron en la apertura económica, especialmente la comercial, una plataforma idónea para mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos. Sin embargo, Estados Unidos pasó de ser un hegemón benigno, que garantizaba la estabilidad monetaria y jugaba el papel de consumidor de último recurso de los productos que exportaban otros países durante las primeras décadas de la posguerra, a abusar de su posición de poder para avanzar sus propios intereses en décadas más recientes. Lo novedoso es que, ante la resaca de la Gran Recesión, está empezando a considerar que defender las reglas ya no redunda tanto en su propio beneficio, sino que otorga más poder a sus rivales emergentes, sobre todo a China. No está dispuesto a invertir tantos recursos como antes en mantenerlas, se abstiene de ejercer el liderazgo necesario para adaptarlas a los nuevos tiempos y no duda en quebrantarlas o bloquear los avances que proponen otros.

La imposición de sanciones comerciales a Rusia ante la anexión de Crimea (del que participan tanto Estados Unidos como la Unión Europea), la resistencia a aprobar la reforma del Fondo Monetario Internacional para dar más voz a los países emergentes, su nueva estrategia comercial basada en acuerdos preferenciales con la Unión Europea y algunos países de la cuenca del Pacífico (que socava las reglas de la Organización Mundial del Comercio), o el escaso interés que muestra por coordinar su política monetaria con la de otras potencias para evitar efectos desestabilizadores en los mercados cambiarios, son algunas de las manifestaciones de esta nueva estrategia. Al fin y al cabo, la estadounidense es una economía bastante cerrada comparada con la de los países europeos o la de China, por lo que cierta erosión de la globalización económica puede resultarle menos nociva que a otros, especialmente cuando está camino de lograr su independencia energética y todavía puede ejercer su poder para garantizar que sus intereses comerciales y financieros sean respetados en una economía global donde impere la ley del más fuerte. Además, su opinión pública, desencantada con la globalización ante el aumento de la desigualdad y crecientemente proteccionista no siente apetito por revertir este impulso aislacionista.

La fragmentación de la economía puede llevar a guerras comerciales

Para muchos, especialmente en la Europa continental crítica con la integración financiera, esta incipiente desglobalización puede sonar bien. Al fin y al cabo la desregulación de las finanzas y la confianza ciega en las bondades del libre movimiento de capitales están en la génesis de la crisis de la que aún estamos saliendo. Sin embargo, no nos encontramos ante una desglobalización controlada que se apoye en la cooperación internacional para mejorar la regulación financiera, combatir los efectos más adversos del neoliberalismo o intentar revertir la enorme desigualdad que ha generado la integración económica, algo que sería bienvenido porque es necesario para legitimar el proceso de integración internacional. Por el contrario, estamos ante una serie de acciones unilaterales que lentamente van erosionando los principios sobre los que se asienta la predictibilidad del orden económico global, lo que nos arroja directamente a un entorno de incertidumbre donde las decisiones económicas quedan congeladas, lo que redunda en un freno a la inversión que reduce el crecimiento potencial y hace más difícil afrontar el endeudamiento y sostener el Estado de bienestar.

En 1973, el historiador económico Charles Kindleberger explicó la desintegración de la economía internacional del periodo de entreguerras, cuyo corolario fue la II Guerra Mundial, por la ausencia de una potencia hegemónica capaz de imponer al resto unas normas que aseguraran la estabilidad y que fueran aplicadas de forma ecuánime. Reino Unido ya no podía hacerlo y Estados Unidos todavía no quería. Hoy, con Estados Unidos en retirada y ante un mundo cada vez más multipolar, es imprescindible dotar a la globalización de un marco institucional de gobernanza consensuado y percibido como legítimo por las principales potencias y sus ciudadanos. Pero sin liderazgo y ante visiones enfrentadas sobre cómo gestionar el comercio, las finanzas y los problemas energéticos y climáticos globales esta tarea se hace cada vez más difícil.

El desorden político global que llena las portadas de los periódicos es preocupante, pero la falta de cooperación económica puede llevar a una progresiva fragmentación de la economía mundial que desencadene guerras comerciales y crecientes rivalidades entre bloques enfrentados. Esto sería letal para el crecimiento económico en un contexto ya de por sí delicado en el sur de Europa dados los altos niveles de desempleo y deuda.

La supremacía del dólar por Ignacio Villar Molina

El pasado mes de Julio se han cumplido setenta años de los acuerdos  de Bretton Woods, un lugar de  New Hampsire  ( EE.UU.), dónde se estableció la transformación del dólar en la divisa universal  mediante un tipo de   cambio de 35.000 dólares por onza de oro, y  la creación de un sistema económico mundial basado en el libre mercado conforme a unas  reglas de juego coordinadas por el Fondeo Monetario Internacional , el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio.  Hasta este momento la referencia monetaria estuvo centrada  en el patrón oro y,  posteriormente,  en  la Libra Esterlina como  moneda de referencia mundial  debido al liderazgo  económico de Gran Bretaña,  hasta que,  finalmente, después de la segunda guerra mundial,   de la que EE. UU  surgió como la economía más fuerte del mundo  permitiéndole   un rápido crecimiento industrial y  una fuerte acumulación de capital, el dólar fue  admitido   como la referencia  universal de los intercambios comerciales  internacionales, unidad de cuenta y fondo de reserva de valor.

Esta primacía  establecida en  favor del dólar se hace patente  actualmente en  los informes del Banco Internacional de Pagos  sobre los montantes de los   intercambios  en los mercados de divisas. Así  de los 5,3 trillones de  divisas que se negocian al día  el 87 % se realizaron en dólares.  Así  mismo,  para el primer trimestre de 2006,  del total de las reservas monetarias mundiales cifradas en 4.347 trillones de Dólares, el  77,45% corresponden a dólares americanos, el 18,21%  a euros y el resto  a  francos suizos, yenes y otras monedas, cifras que en los últimos han variado, aunque ligeramente, a favor del euro.

Estos datos  de alguna forma ponen de manifiesto  una cierta frustración sobre el papel que viene representando el euro como moneda de referencia internacional. Su nacimiento contemplaba  el objetivo de competir con  el dólar por la  preeminencia   sobre todo de los intercambios comerciales;  y, en efecto, en 2010 su penetración alcanzó el 40%, sin embargo las dudas que posteriormente han surgido con respecto  a la conclusión  exitosa  del proyecto  de la moneda única como consecuencia de los problemas que han  afectado a algunos países,  la constatación de que ése proyecto está aún en construcción y  requiere aún la creación de determinadas instituciones,    y las dudas coyunturales sobre  la evolución de su actividad económica,  han determinado un retroceso ostensible en ése aspecto que para el año 2013 ha  supuesto  que aquel registro descienda hasta el  33%.  Tampoco  parece posible que el yuan chino amenace el predominio del dólar mientras no aborde una liberalización decidida de su cuenta de capitales. 

No obstante,  los excesos fiscales, la alta deuda y una política monetaria tan expansiva   de EE.UU.  pueden  facilitar  a largo plazo la pérdida  de la hegemonía actual del dólar, aunque, por ahora, su posición seguirá siendo dominante.


LAS NORMAS TÉCNICAS Y SU IMPORTANCIA

Las normas técnicas están creadas para ayudar al consumidor y darle un criterio técnico al consumidor para saber cuál artículo es de calidad y cuál no. Aquí es donde radica la importancia de las normas técnicas.

Cuando un producto o servicio bajo normas técnicas este eleva sus estándares de calidad y seguridad, beneficiando a todos los consumidores.

De acuerdo con los expertos, una norma técnica es un documento que puede contener terminología, requisitos específicos y métodos de ensayo que se utilizan para buscar la solución a un problema real o potencial, así como para establecer reglas claras para promover artículos más seguros, comprometidos con el medio ambiente, confiables y de calidad. 

Es por esto que, ante la amplia gama de opciones de productos y servicios que ofrece el comercio a los costarricenses, es recomendable adquirir los artículos que hayan sido fabricados bajo normas técnicas nacionales, ya que el consumidor se garantizará que cumplen con requisitos de seguridad y calidad.

Los consumidores merecenos artículos y servicios seguros, por lo que debemos exigir a las empresas a que elaboren sus productos bajo estas especificaciones.

Hay normas técnicas para casi todos los productos que existen en el comercio, por lo que no hay excusa para los productos que se comercialicen en nuestro país no sean de calidad y seguros. Asimismo, tampoco, nosotros los consumidores, tenemos excusa para no exigir buenos productos.

Todos, como personas, merecemos lo mejor, pero para obtener lo mejor, debemos buscarlo y exigirlo. Las normas técnicas son una herramienta que tenemos a disposición para exigir la calidad y seguridad de los productos. No las desaprovechemos.


Aduanas eficientes, países más competitivos

El comercio internacional y el acceso a los mercados globales son factores importantes que contribuyen al crecimiento económico y a las oportunidades de negocio en todo el mundo. Estos factores son especialmente benéficos para impulsar el desarrollo de regiones como América latina y el Caribe.

El acuerdo de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que concluyó en Bali (Indonesia) en diciembre de 2013 se concentró en la facilitación del comercio. La OMC define la facilitación del comercio como "la simplificación y armonización de los procedimientos de comercio internacionales" y describe los "procedimientos de comercio" como las actividades y los procedimientos relacionados con el movimiento de bienes en el marco del comercio internacional. En palabras más sencillas, el acuerdo de comercio tiene como objetivo reducir los trámites burocráticos en las fronteras internacionales y minimizar la burocracia relacionada con el despacho aduanero.

En cualquier transacción de comercio internacional, el transporte con sus costos asociados y la velocidad de entrada al mercado son consideraciones fundamentales. Durante mucho tiempo, reducir las tarifas ha sido la meta de acuerdos de comercio multilaterales y bilaterales. Algunos observadores consideran que el énfasis puesto por el acuerdo de comercio de Bali en la facilitación del comercio tornó la agenda en poco ambiciosa. Ciertamente, la facilitación del comercio a nivel global puede producir aumentos significativos en el comercio internacional. Se calcula que la implementación efectiva podría estimular el comercio global en US$ 1 billón. Incluso la implementación parcial podría agregar cerca de 5% al PBI del mundo.

La eficiencia tanto de los procedimientos aduaneros como de los aeropuertos y puertos marítimos de un país tiene una influencia considerable en la competitividad de ese país en el mercado global. Según la Organización Mundial de Aduanas (OMA), "el despacho efectivo y eficiente de bienes aumenta la participación de la industria nacional en el mercado global, contribuye significativamente a la competitividad económica de las naciones, estimula la inversión, promueve el desarrollo de la industria y aumenta la participación de la pyme en el comercio internacional".

Por eso, los esfuerzos continuos por reducir las barreras al comercio internacional resultantes de requisitos y procedimientos ineficientes de despacho aduanero en toda la región deben ser una prioridad para los interesados en lograr más crecimiento económico sostenible.

El plan maestro de los procedimientos aduaneros modernos y eficientes para el siglo XXI es la Convención de Kyoto (RKC), revisada y adoptada por la OMA en 1999. La convención provee pautas y mejores prácticas para facilitar el comercio, armonizando y simplificando los trámites y las prácticas aduaneras. Hoy en día, la Convención es oficialmente apoyada por más de 90 países.

La insistencia en la "transparencia y predictibilidad" en las acciones aduaneras resalta los principios rectores de Kyoto. Esto incluye estandarizar, simplificar y armonizar los procedimientos aduaneros para beneficio de todos los que han adoptado la Convención.

Otros elementos importantes incluyen maximizar el uso de la tecnología de la información (TI), incluido el mayor uso de trámites aduaneros automatizados y la implementación de análisis efectivo de riesgos para reducir las tasas de inspección inaceptablemente altas que pueden frenar el procedimiento de despacho aduanero.

En América latina, sólo dos países han accedido a la RKC: Cuba y República Dominicana.

La solución es que los gobiernos den prioridad a la inversión y financiación apropiada de sus servicios aduaneros. Siguiendo las recomendaciones de RKC, es preciso enfatizar la moderna tecnología de la información, las mejoras de infraestructura generales, la capacitación y los niveles apropiados de dotación de personal. Los servicios aduaneros anticuados y los procedimientos arcaicos, ya inadecuados en el siglo XX, serán ciertamente obstáculos al éxito económico del siglo XXI.

Aquí es donde la empresa privada debe dar un paso adelante para prestar ayuda. No podemos esperar disfrutar los beneficios completos de un procedimiento aduanero más racionalizado y eficiente sin participar en su desarrollo y financiación. Las empresas y grupos sectoriales deben jugar un papel activo, ofreciendo conocimiento, apoyo y aliento a los gobiernos, a medida que éstos modernizan sus servicios aduaneros.

En FedEx nos dedicamos a proveer acceso a personas, productos y servicios en 220 países y territorios de todo el globo. Diariamente vemos de primera mano los beneficios del acceso y esa realidad guía nuestra convicción de que cuando los países habilitan el comercio impactan de manera positiva sus economías y hacen prosperar a sus empresas y ciudadanos.

En un mercado cada vez más global, las conexiones de negocio sólidas son esenciales. Hacer las aduanas más eficientes es un paso clave para asegurar que las economías de América latina y el Caribe tengan las herramientas y los recursos para competir y prosperar. Así que nosotros apoyamos con gran interés los esfuerzos por lograr esa meta y por reducir otras barreras al comercio.

La ralentización de la economía mundial podría despertar una nueva guerra de divisas

La devaluación de la moneda es el método clásico y más rápido de relanzar la economía de un país al estimular sus exportaciones. “Devaluar la moneda es una estrategia más fácil que emprender reformas estructurales que deben sortear obstáculos políticos, en particular en el caso de los países que tienen un creciente endeudamiento y un alto desempleo”, recalca el Wall Street Journal. Por ello, ante la debilidad del crecimiento en Europa y la ralentización de las economías emergentes, muchos creen que podría desatarse una nueva “guerra de divisas”.

El propio, Mario Draghi, aunque defiende que la devaluación del euro no se encuentra entre sus metas, se ha mostrado satisfecho con la bajada de la moneda única europea. Precisamente, desde el pasado 3 de octubre, el euro se mantiene en mínimos de dos años frente al dólar. Una rebaja que debería impulsar las exportaciones de países como Alemania que ha registrado el mayor descenso de pedidos industriales en cinco años.

En Japón, el gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, considera positiva la devaluación del Yen y ya se ha criticado a China por mantener artificialmente baja la cotización de su moneda. Con todo, sus exportaciones crecen 8,6%, mucho menos que el 20% que se anotó durante una década. De momento la Organización Mundial del Comercio ha reducido su previsión de crecimiento del comercio internacional del 5,3% anterior al 4% actual.el

Es una cuestión que deberán tratar durante la semana, en su reunión anual,  el Fondo Mundial Internacional y el Banco Mundial. Una posible guerra de divisas entre economía supondría una nueva amenaza para la recuperación económica. En primer lugar, porque la devaluación de la moneda no garantiza un aumento de las exportaciones pero sí incrementa la inflación. En la eurozona esa inflación representaría más un alivio que un problema pero en países emergentes como la India o Rusia que llevan meses de 'trubulencias monetarias', los consumidores sufrirían. La otra posibilidad que se abre ante una devaluación de las monedas es el del enfrentamiento comercial con un aumento proteccionista... o todo lo contrario: que las dificultades signifique un empujón a acuersdos de libre comercio como el que negocian en la actualidad Europa y Estados Unidos.



2 de octubre de 2014

EE.UU. Y UE RETOMAN SUS NEGOCIACIONES COMERCIALES CON CRECIENTES DUDAS


Los equipos negociadores de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) abrieron hoy la séptima ronda negociadora para cerrar el tratado comercial y de inversiones(TTIP, por sus siglas en inglés), con nuevas sombras sobre su evolución por las dudas de los europeos ante la cláusula de protección de inversiones.
Esta nueva ronda, que tiene lugar en Chevy Chase (Maryland), a las afueras de Washington, vuelve a estar encabezada por Dan Mullaney, por parte de Estados Unidos, y el español Ignacio García-Bercero, por parte de la UE.
Las conversaciones se encuentran en un momento delicado después de que se hayan constatado importantes diferencias, y ambas partes hayan reconocido implícitamente que los plazos planteados para conseguir un primer borrador final se han retrasado del final de 2014 hasta al menos 2016.
Uno de los principales puntos de enfrentamiento es el mecanismo de protección del inversor y la solución de controversias inversores-estados (ISDS, en sus siglas en inglés), que permitiría a las empresas inversoras extranjeras litigar ante un tribunal de arbitraje internacional en caso de que se modifique la normativa legal.
Aunque este aspecto no será discutido en la ronda que comenzó hoy y que se prolongará hasta el próximo viernes, se ha convertido en uno de los puntos polémicos, especialmente por las críticas expresadas por la designada comisaria europea de Comercio, la sueca Cecilia Malmström.
Malmström aseguró hoy en Bruselas que es necesario un "nuevo comienzo" de las conversaciones del acuerdo comercial, y señaló que no descarta excluir el ISDS del borrador.Según analistas consultados por Efe, Washington se opondrá a un texto que no incluya este aspecto, al considerarlo clave en cualquier negociación comercial.
Otro elemento importante es la insistencia por parte de la UE de definir un capítulo exclusivo sobre energía.
Hace unas semanas viajó a Washington Karel de Gucht, el comisario de Comercio saliente, para presionar a Estados Unidos con el fin de que levante la prohibición de exportaciones de petróleo ante el interés de la UE de diversificar sus fuentes de suministro.
Por parte europea, se han marcado como líneas rojas el sector audiovisual, y el acceso al mercado europeo de productos ganaderos tratados con hormonas.
Asimismo, organizaciones de la sociedad civil han expresado su preocupación porque los "altos" estándares medioambientales, sanitarios y de protección de los consumidores de la UE se vean rebajados con este pacto.
Por otro lado, y dadas la oposición frontal en el Congreso de Estados Unidos entre republicanos y demócratas, la Administración estadounidense ha sido incapaz, por el momento, de lograr que se apruebe una ley de procesamiento rápido del acuerdo, sin enmiendas, lo que complicaría la eventual ratificación del mismo.
Las conversaciones se realizarán a puerta cerrada, y el viernes Mullaney y García-Bercero ofrecerán una rueda de prensa conjunta a la conclusión.
Las negociaciones del TTIP, que se iniciaron hace un año, pretenden recortar los aranceles y aproximar diferentes regulaciones técnicas entre la UE y Estados Unidos para crear el mayor acuerdo comercial del mundo (supondría el 50 % de la actividad económica global).
Ambas partes esperan que el Acuerdo Global Económico y Comercial (CETA, por su sigla en inglés), culminado la pasada semana en Ottawa tras cinco años de negociaciones entre la UE y Canadá, ofrezca un nuevo impulso a las conversaciones entre Washington y Bruselas.
Una vez que el tratado entre en vigor, ambos bloques calculan que se aumentaría el producto interno bruto (PIB) de la UE en 156.000 millones de dólares, y el de Estados Unidos en 123.000 millones de dólares. 
Fuente: http://www.radiointereconomia.com/2014/09/30/ee-uu-y-ue-retoman-sus-negociaciones-comerciales-con-crecientes-dudas/

29 de septiembre de 2014

Interés estratégico no cambiará

La posibilidad de que Dilma Rousseff no consiga la reelección, que es mostrada por la últimas encuestas, será sentida con mayor intensidad en América Latina por los vecinos bolivarianos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua, que siempre tuvieron estrechas relaciones con los gobiernos del Partido de los Trabajadores y línea directa de negociación con el expresidente Lula, y en menor medida con la presidenta Rousseff. Es lo único que puede sacudir la relación de Brasil con esos países. Los intereses estratégicos en la región serán mantenidos, no importa quién gane.Las opiniones se dividen en cuanto al comportamiento de Dilma en relación con los vecinos. Algunos se quejan de un cierto enfriamiento (caso de Bolivia). Otros aseguran que no es que los vínculos ideológicos entre el gobierno brasileño y esos países no continúen tan fuertes como antes.

Al mismo tiempo, Aécio Neves y Marina Silva ya anunciaron su disposición a terminar con el alineamiento ideológico que, entienden, trabó acuerdos importantes de Brasil con otros bloques económicos como la Alinza del Pacífico y la Unión Europea. Pero, según una fuente diplomática del Gobierno brasileño, tradicionalmente, la posición política de éste o aquel líder de la región no pesa en la premisa de que es necesario buscar el desarrollo y el crecimiento económico.

El Mercosur está en franco proceso de negociación de un acuerdo con los europeos y se prepara para que se acerque a la Alianza del Pacífico, asegura esa fuente.

Para el sociólogo y geógrafo brasileño Demétrio Magnoli, Dilma conservó todos los compromisos de Lula con los aliados regionales: el castrismo cubano, el chavismo venezolano, el kirchnerismo argentino y, en menor medida, Evo Morales.

La prueba está a la vista de todos. Basta mirar los financiamientos externos del Bandes (en Cuba), la complacencia de Brasil con el proteccionismo argentino y la movilización diplomática para proteger a Maduro en crisis, argumenta Magnoli.

Carlos Romero, de la Universidad Central de Venezuela, califica de "óptimas" las relaciones entre su país y Brasil, tanto en el campo político como en el económico. Destaca que las inversiones brasileñas son importantes y el comercio bilateral ha crecido bastante y es favorable a Brasil, que el año pasado registró un superávit de US$ 4.000 millones con los venezolanos.

Brasil ha defendido la Revolución Chavista y Caracas ha apoyado a Brasil en busca de un liderazgo regional y mundial. Una eventual victoria de Marina no significaría un gran cambio en las relaciones bilaterales, que se mantendrían en un nivel alto.

El analista político ecuatoriano, Adrián Bonilla, también considera que los cambios ideológicos pesarán menos que los temas estratégicos centrales. Con todo, él destaca que debe considerarse notoria la preocupación de Dilma con la situación política en Venezuela, lo que no ocurriría con la misma intensidad con Marina como presidenta.

Los opositores al gobierno acostumbran decir que el asesor para asuntos internacionales de la Presidencia de la República, Marco Aurélio García, fue el gran mentor de esa alianza de Brasil con los bolivarianos. Para García, esa visión es equivocada. Él asegura que no existe diplomacia paralela y que todas las decisiones en los gobiernos de Lula y Dilma fueron tomadas en absoluta sintonía con Itamaraty. De acuerdo con García, la política exterior siempre dividió las posiciones en la sociedad brasileña. La ignorancia (o la mala fe) permiten que se olvide que, a propuesta de Brasil, en sintonía con Chile, está en curso un proceso de acercamiento entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico. Esa misma división ideológica hace desconocer que el Mercosur tiene una propuesta de acuerdo con la Unión Europea.

En fin, hay intereses políticos, económicos y regionales de Brasil por todo los países latinoamericanos, sin importar su línea ideológica. Esa siempre fue la posición de los gobiernos del PSDB y PT. ¿Por qué Marina o Aécio, no mantendrían ese principio?

Todo cambia a gran velocidad en Brasil. Pero el diálogo constructivo es un paradigma que no puede morir.



18 de septiembre de 2014

Europa cree que podrá cerrar su TLC con el Mercosur en 2015

A fines de julio pasado, cuatro de los cinco países del Mercosur (Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina) acordaron una oferta única para negociar el TLC con los países europeos, y ahora la próxima etapa consiste en el entrecruzamiento de las propuestas comerciales para que se pueda avanzar.

"Estamos en la etapa de recibir de una y otra parte las ofertas comerciales que se puedan concretar, y que puedan desde ese momento dar lugar a una negociación que creo será rápida", afirmó Fernández Trigo.

El diplomático agregó que se aguarda que la oferta que presente el Mercado Común del Sur (Mercosur) "esté a la altura" de los parámetros que se establecieron en 2010, y que implica que el 90% de los productos que se intercambien estén libres de aranceles.

Las nuevas autoridades de la Comisión Europea asumirán en noviembre, y se aguarda que luego de esa instancia se pueda conocer el cronograma de fechas para el intercambio de las ofertas. Según Fernández Trigo, la firma del acuerdo podría concretarse "en el margen de un año".

En este sentido, una fuente consultada de la Unión Europea dijo que el cambio de autoridades no demorará el proceso que tiene como objetivo "favorecer el comercio sin trabas" entre ambas partes. Y por esto que se espera "poder empezar a negociar en los próximos meses de forma definitiva".


La historia

Tras una suspensión de seis años, la UE y el Mercosur retomaron en 2010 las negociaciones para cerrar un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques, e incluso se había encaminado el intercambio de ofertas para diciembre de 2013, según publica el periódico El País, de Uruguay.

Pero las medidas proteccionistas adoptadas por Argentina para defender su industria local y frenar las importaciones -denunciadas por Estados Unidos y la Unión Europea ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) se convirtieron en un obstáculo. Uno de los temores de Buenos Aires es ser desplazada comercialmente del mercado brasileño, ante la llegada de productos más competitivos desde Europa.

En marzo de este año la UE quedó disconforme con el alcance de la oferta del Mercosur, ya que esa propuesta contaba con un período de gracia de siete años para comenzar a reducir las tarifas de importación que fue propuesto por Argentina. Esto además de que en enero los europeos le habían pedido al Mercosur que clarificara qué países del bloque estaban participando de la negociación.

La falta de avances en la negociación provocó incluso que Brasil manifestara su malestar a mediados de este año. En agosto la presidenta Dilma Rousseff le solicitó a Bruselas que "dejara de culpar" al Mercosur, porque la propuesta para avanzar está lista.

Las inversiones de Europa en el Mercosur totalizan actualmente 286.000 millones de euros (el equivalente a 370.000 millones de dólares), mientras que el comercio de bienes y servicios es de 125.000 millones de euros (u$s162.000 millones).

El titular de la OMC alertó sobre una “muy precaria” negociación multilateral global de comercio

"Estamos en una situación muy precaria ... y no estoy seguro de todos comprendan plenamente la amplitud del riesgo que estamos corriendo", definió Azevedo durante una reunión con los representantes de los estados miembros de la OMC celebrada ayer en Ginebra, según informó la oficina de prensa de la organización.

El líder de la entidad instó a los negociadores a "embarcarse a partir de ahora en un proceso de intensas y amplias consultas" para hacer avanzar los trabajos en relación con los acuerdos alcanzados en la última conferencia ministerial de la entidad, conocidos como el Paquete de Bali, que, tras años de estancamiento, había dado nuevo impulso a la Ronda de Doha, lanzada en 2001 en la capital catarí.

El Paquete de Bali establece, además, un cronograma que prevé la conclusión de la ronda para fines de 2015, con una etapa intermedia, la adopción de un Acuerdo de Facilitación de Comercio, que debía operar en julio y se frustró.

Al respecto, Azevedo insistió a los negociadores que haber perdido esta fecha límite traería consecuencias, remarcó que las negociaciones "están detrás de la agenda" y los instó a tener presente que "hay otras fechas límite en el horizonte".

El director general citó a los embajadores a una nueva reunión del Comité de Negociaciones Comerciales para el 6 de octubre, sobre la que dijo esperar que se "reporte colectivamente que hemos encontrado el camino para avanzar".



15 de septiembre de 2014

Uruguay negociará con la Alianza del Pacífico

Esa nación busca oportunidades comerciales y le gusta la estrategia del nuevo bloque.

Uruguay no tendrá reparos en negociar y en ampliar su acercamiento a la Alianza del Pacífico y no dudará en “colarse donde pueda y con el que se descuide” para buscar caminos a su comercio internacional, afirmó su presidente José Mujica.

El mandatario uruguayo se expresó así durante una rueda de prensa conjunta mantenida con su par chilena, Michelle Bachelet, quien se encuentra de visita oficial en el país, en referencia al diálogo mantenido entre ambos líderes sobre la posibilidad de una mayor integración uruguaya en ese foro comercial formado por Chile, Colombia, México y Perú.

“Tengo que decir varias cosas. Una, como pequeño país, tenemos que tratar de colarnos donde podamos y con el que se descuide. Dos, no hay que soñar que algún tratado nos va a arreglar definitivamente el comercio exterior. Y tres, hay que tener el coraje y la independencia de buscar uno a uno todos los caminos posibles, como hemos venido realizando hace años”, apuntó Mujica.

El mandatario dijo que pese a los avances del Mercado Común del Sur (Mercosur), organismo integrado por su país, Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela, en sus negociaciones para conseguir un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, para Uruguay los avances comerciales “allí no terminan”.

En esa línea, manifestó que al país le resulta necesario “establecer por lo menos puntos de apoyo con lo que se pueda arreglar en los países del Pacífico”.

“Vamos a seguir adelante y entrar en cuanta negociación podamos. El Mercosur está en proceso de renovación de autoridades particularmente en Brasil. Vamos a tener que acampar la iniciativa (del acuerdo con la UE) hasta diciembre y luego ver qué cartas tenemos. Pero vamos a insistir en negociar con Europa, con la Alianza del Pacífico, y con todo”, añadió.

Mujica recordó que si ahora su país es capaz de exportar cítricos a Estados Unidos es porque estuvo negociando 18 años y, si lo logró, no fue “por obra del Espíritu Santo o un regalo de los dioses”, sino por el “trabajo porfiado y tozudo y el ‘te doy para que me des’”.

Uruguay entró como observador en la Alianza del Pacífico en 2012 con la intención de aproximarse a una organización que en apenas tres años de vida se consolidó como una zona de libre comercio casi absoluto con una reducción del 92 por ciento de los aranceles en los intercambios de bienes y servicios entre sus socios.


9 de septiembre de 2014

Mercosur ya no va sobre ruedas

En Brasil, séptimo productor mundial de coches el año pasado, en 2014, las fábricas han suspendido temporalmente contratos de trabajo, por lo que los obreros no son despedidos sino que cobran hasta un 60% menos de su nómina por unos meses. Así, entre enero y agosto han reducido su plantilla en 8.700 operarios, un 5,5%. También las plantas argentinas están suspendiendo a 12.000 trabajadores dos días por mes como media, según el sindicato.

En cambio, en México, octavo productor en 2013, las montadoras y los fabricantes de componentes han contratado en el primer semestre de 2014 a 34.000 empleados, con lo que elevaron la plantilla en un 5,3%. Eso sí, con salarios más bajos que en los dos socios principales de Mercosur. Tan austeros son que fuentes del sector pronostican que en unos años se igualen con los de China, su competidora en el mercado de EE UU.

Los vaivenes del empleo reflejan que México ha superado a Brasil en producción de automóviles en lo que va de año y se prevé que así finalice 2014, con lo que el país norteamericano recuperará el primer puesto regional por primera vez desde 2002. El Tratado de Libre Comercio (TLC) de 1994 había impulsado la exportación de vehículos mexicanos a EE UU, con modelos grandes al gusto del consumidor de ese país, pero desde 2003, con la subida de los precios de las materias primas que tanto ha favorecido a Sudamérica y el desarrollo del consumo en esta subregión, Brasil había pasado a liderar. Las multinacionales norteamericanas, europeas y asiáticas con fábricas brasileñas y argentinas producen, en general, para satisfacer el consumo dentro de Mercosur.

La coyuntura de 2014, en la que las economías brasileña y argentina han entrado en recesión y en la que las cotizaciones de los productos básicos han bajado, explica el cambio en el liderazgo en la industria latinoamericana. Se prevé que el PIB de Brasil crezca el 1% a lo largo del año y el de Argentina se contraiga el 0,9%, según la encuesta a bancos y consultoras que elabora FocusEconomics. México, favorecido por la recuperación de EE UU, se expandiría el 2,5%, lejos del 4,9% previsto para Colombia.

La industria mexicana produjo en los primeros siete meses del año 1,8 millones de coches, un 7,5% más. El 81% de esos vehículos se destinaron al mercado exportador. El resto ha ido al mercado interno, que crece menos de lo esperado, un 1,3%, según el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles, Guillermo Prieto.

El gran mercado del coche mexicano está en EE UU, que le compra el 71,5% de sus exportaciones. Otros destinos son Canadá (9,4%), Brasil (4,4%) y Alemania (3,6%). Fuentes del sector destacan que, a diferencia de la mayoría de las industrias mexicanas, ensambladoras de piezas importadas, la del automóvil ha ido desplegando una red de fábricas de componentes, a la par que las montadoras han radicado centros de desarrollo de modelos. Desde 2013 los fabricantes de coches han anunciado o concretado inversiones por 7.700 millones de euros. Allí se incluyen las recientes de Kia, General Motors, Toyota, Mazda, BMW y Mercedes-Benz. Los coches mexicanos ahora superan en porcentaje de componentes locales a los de Argentina, pero aún no a los de Brasil, según fuentes del sector. En Brasil, un vehículo suele tener un 50% de piezas nacionales y en Argentina, el 24%, según los consultores Dante Sica y Gonzalo Dalmasso, de Abeceb. El Gobierno de Dilma Rousseff ofrece una diversidad de incentivos para la radicación de fábricas de coches y sus componentes, así como centros de desarrollo.

El gigante sudamericano produjo en los primeros ocho meses de 2014 unos dos millones de coches, un 18% menos. Solo el 11,2% de esos vehículos se exporta. La venta al extranjero se viene derrumbando el 38,1%, sobre todo por Argentina, país al que destinó casi la mitad de los exportados en 2013. El 8,8% fue el año pasado a la UE, el 8,2% a EE UU y el 7,4% a México. El mercado interior brasileño se contrae un 9,7%. Las fabricantes de vehículos calculan que invertirán hasta 2018 unos 28.000 millones de dólares, incluidos los desembolsos de la china Chery, que acaba de inaugurar su planta en Brasil, y General Motors, que ha anunciado planes de expansión al mismo tiempo que suspendía personal. “Nadie hace una inversión de ese tamaño si no confía en el potencial del mercado”, dijo el presidente de la patronal, Luiz Moan.

En Argentina, los fabricantes de coches han anunciado desde 2013 inversiones por 1.100 millones, más la mitad de ellos de Toyota, que, fiel a su filosofía japonesa planifica a largo plazo. En los primeros ocho meses de 2014, la producción ha caído el 24,8%, a 403.000 vehículos. El 55,2% va a la exportación, especialmente a Brasil, que viene disminuyendo en la misma proporción que lo producido. Argentina vende en el exterior casi tantos coches como el socio mayor de Mercosur, y fuentes de su industria destacan que este perfil exportador le ha llevado a recibir inversiones para fabricar nuevos modelos.

La fabricación brasileña ha caído un 18% en lo que llevamos de año

Pero ahora la industria argentina afronta una caída del 35% en el mercado interno, al que destina el 44,8% de lo producido. El Gobierno de Cristina Fernández creó hace dos meses un plan de créditos subvencionados para la compra de coches argentinos que ha reducido la caída de las ventas. Pero esta semana Fernández acusó a las empresas de limitar la oferta a los clientes interesados. En el Gobierno creen que los fabricantes prefieren quedarse con los coches y venderlos a mayor precio después de una eventual devaluación del peso, dadas las tensiones cambiarias que se han disparado tras la crisis de deuda de Argentina de julio pasado.

Desde entonces, el Banco Central ha restringido la venta de divisas, incluidas las que las multinacionales del automóvil necesitan para importar coches y componentes, con lo cual la deuda con otras filiales de sus grupos en el extranjero se ha elevado de 1.300 millones a 1.600 millones. Las compañías reconocen que han reaccionado reduciendo la importación de vehículos, pero también intentan privilegiar la exportación, complicada por la situación de Brasil, antes que el mercado interno porque así se hacen de divisas para comprar los componentes extranjeros que necesitan para producir.





8 de septiembre de 2014

Candidata a presidencia de Brasil busca acercamiento entre Mercosur y Alianza del Pacífico

La candidata de oposición abogará por una flexibilización en las reglas del Mercosur para poder realizar acuerdos bilaterales con otros países en caso de que el resto de los socios del bloque esté en desacuerdo.

Marina Silva llegó a romper los esquemas de la carrera presidencial de Brasil y en su programa de gobierno propone un acercamiento del Mercado Común del Sur (Mercosur) a la Alianza del Pacífico que integran Perú, Chile, Colombia y México.

La candidata de última hora del Partido Socialista de Brasil (PSB), tras la muerte de su compañero Eduardo Campos, figura en las encuestas como la ganadora en la segunda vuelta contra la candidata y actual presidenta Dilma Rousseff y su programa de gobierno enfatiza la apuesta por la apertura comercial, lo que marca un cambio de marcha en la política exterior de la mayor potencia de la región.

En un libro de 250 páginas y seis módulos, la candidata afirma que abogará por una flexibilización en las reglas del Mercosur (compuesto también por Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) para poder realizar acuerdos bilaterales con otros países en caso de que el resto de los socios del bloque esté en desacuerdo.

“Tenemos el principio de la integración, pero esto no nos impide que podamos encontrar medios para tener celeridad para acuerdos bilaterales”, aseguró Silva, quien lanzó su programa junto al economista Eduardo Giannetti da Fonseca y a Neca Setúbal, su asesora en temas educacionales y heredera del Banco Itaú.

La candidata citó como ejemplo la negociación en curso de un tratado de libre comercio con la Unión Europea, que ha estado estancado por largo tiempo. “En la negociación hay dificultades, como el caso de Argentina, pero eso no debería impedir que Brasil siguiera. Es una cuestión de defender los intereses del país sin perjudicar al resto”, argumentó.

Silva defendió la “negociación a dos velocidades” y dijo que su programa no afectará al Tratado de Asunción de 1991, el pacto fundacional de Mercosur.

Asimismo, le hace un guiño a Estados Unidos, pidiendo una “agenda positiva”. “Hay que relanzar el dinamismo en el comercio con EE.UU. y la Unión Europea y fundar nuevos estándares comerciales con Chile”, aseguró.

Autonomía del banco central


Silva también enfatizó la importancia de la autonomía del banco central de Brasil y se comprometió a que el presidente de la institución tenga un período fijo tan pronto como sea posible, para que la entidad tenga independencia para adoptar medidas que son necesarias para controlar la inflación.

En su programa, Silva hizo eco de las demandas de los inversionistas y prometió una menor intervención estatal en el mercado de divisas, cuentas públicas más transparentes y un compromiso claro con la meta de inflación de 4,5%, para que el país “recupere credibilidad”.

“Seremos transparentes. No usaremos métodos creativos para que las cuentas se vean bien”, dijo haciendo referencia a la práctica por parte del gobierno de Rousseff de usar una contabilidad alternativa para intentar cumplir la meta anual de ahorro fiscal.



America Latina necesita “mayor integración” entre Brasil y México, dice la CAF

Las dos grandes economías latinoamericanas, Brasil y México, deben compartir una “agenda común” de “integración” para “impulsar” a la región en un momento de “desaceleración”, aseguró a Efe el presidente del Banco de Desarrollo de Latinoamérica (CAF), Enrique García,

“Tiene que haber más integración entre las dos grandes potencias. Brasil y México deben compartir una agenda común para impulsar a la región”, indicó García en una entrevista a la conclusión de la conferencia anual de la CAF celebrada esta semana en Washington.

Para ello, insistió en la necesidad de crear “un mercado regional competitivo” que “permita pasar del de modelo de ventaja comparativa, basado en el ciclo de materias primas, a uno ventaja competitiva de valor agregado”.

Sobre la situación actual reconoció que América Latina enfrenta un contexto de “bajo crecimiento”, aunque se mostró “optimista” por la estabilidad macroeconómica de gran parte de los países que les hace, dijo, “tener capacidad para enfrentar los vientos en contra”.

En el encuentro, el director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner adelantó que el organismo prevé reducir las proyecciones de crecimiento para la región a menos del 2 %, lo que sería la tasa más baja en una década.

No obstante, García apuntó que esta desaceleración responde en gran parte a la debilidad económica de Brasil, y en menor medida también a las de Argentina y Venezuela.

“Vista en conjunto la región, se contempla crecimiento razonable en muchos países: Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Panamá”, afirmó el presidente de la CAF.

“No hay que ser pesimista, estamos en año electoral en algunos países, y este no es el momento ideal para hacer ajustes”, agregó en referencia a las elecciones previstas para los próximos meses en Uruguay y Brasil.

En la conferencia, participaron líderes económicos y políticos latinoamericanos, y estuvieron presentes el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno; y el ex presidente mexicano, Felipe Calderón, entre otros.

García no eludió otro de los temas candentes en la región, como es la posibilidad de que Cuba sea invitada a la próxima Cumbre de las América que tendrá lugar el próximo año en Panamá.

García se mostró a favor de ayudar a que Cuba avance en sus reformas con “prudencia”, y lo haga con el respaldo regional, pero sin esperar “milagros”.

Por eso, instó a utilizar la cumbre de Panamá como un lugar para “dialogar sobre las diferencias que existen”.

Hace unas semanas, Panamá confirmó su intención de invitar formalmente a Cuba al encuentro de líderes de la región, algo que ha generado dudas sobre la posibilidad de que el presidente Barack Obama decida no acudir dadas las tensiones existentes entre Washington y La Habana y los más de 50 años de bloqueo comercial por parte estadounidense.

“Sería una lástima que la cumbre de Panamá se trunque de un lado y del otro, por la cuestión de Cuba”, subrayó.



1 de septiembre de 2014

Advierten que EEUU, Japón y los países de la Unión Europea "son los más proteccionistas del mundo"

El estudio señala que "son los países que históricamente aplican las medidas más distorsiones del comercio internacional a través de restricciones injustificadas".

Al respecto, el informe precisó que "en los últimos años, estos países desarrollados han sumado nuevas barreras no arancelarias al comercio, amparándose en protección del medio ambiente, bienestar animal y fitosanitarias, sosteniendo también los tradicionales esquemas de protección, como las cuotas, el escalonamiento y los picos arancelarios, y subsidios a las exportaciones".

"Ejemplos de ello son los subsidios agrícolas, en los que Estados Unidos destina quinquenalmente U$S 300 mil millones y la Unión Europea U$S 72 mil millones al año, el “bloqueo” del mercado europeo para el biodiesel argentino, el cierre por años del mercado estadounidense a los limones y la carne refrigerada argentinos y que Japón impone aranceles de 450% a las importaciones de arroz", precisó el Geenap.

Añadió que "el complejo sistema de la Unión Europea se traduce en aranceles de 151% para la manteca, de 126% para la carne bovina, de 117% para el ajo y de 96% para el queso".

El informe destacó que "la Argentina ha recibido sólo 15 denuncias ante la OMC mientras que los Estados Unidos y la Unión Europea recibieron 121 y 79, respectivamente".

El Geenap puntualizo que "entre 2009 y 2012 las importaciones de la Argentina aumentaron 77% en valor, de U$S 38.700 millones a U$S 68.500 millones, mientras que las exportaciones crecieron 45%, de U$S 55.600 millones a U$S 80.900 millones".

Asimismo, indicó que "entre 2001 y 2011 la Argentina mantuvo un superávit comercial ininterrumpido con la Unión Europea", y precisó que "la cifra récord anual en ese período fue de U$S 4.130 millones en 2008".

"Sin embargo, a partir de 2012 la balanza comercial de la Argentina con la Unión Europea comenzó a ser deficitaria. Lo mismo ocurrió con el saldo comercial con los Estados Unidos y Japón", señaló el análisis.

29 de agosto de 2014

Chile ofrece integración de Mercosur y Alianza del Pacífico

El Gobierno chileno ha manifestado este miércoles la disposición de su país a servir como un enlace para formar una integración entre los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) y los de la Alianza del Pacífico. 

“Queremos ser un puente entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur. Es falsa la visión de que las dos costas vivan dándose la espalda”, así lo ha declarado el vicecanciller chileno, Edgardo Riveros, durante su visita con funcionarios brasileños en el Coloquio Chile-Brasil, celebrado en Sao Paulo (sureste de Brasil). 

El titular chileno ha destacado también que la integración entre estos dos bloques sudamericanos hallará el terreno para que América Latina pueda tener una presencia mayor en la comunidad. 

“Vemos que los bloques asiático y africano tienen posturas conjuntas y poderosas”, ha aseverado el vicecanciller, resaltando que la integración implica tener una "mirada convergente para ser más fuertes". 

Por otra parte, el diplomático ha elogiado el “liderazgo” de Brasil en la región y ha exaltado los mecanismos integradores de otras comunidades latinoamericanos como la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). 

Chile, como país asociado del Mercosur, del cual son socios Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela, buscará integrar a la Alianza del Pacífico, donde también hace vida junto con Colombia, Perú y México. 



27 de agosto de 2014

Prohibida la exportación de 21 rubros alimenticios

El Gobierno nacional prohibió la exportación de 21 rubros alimenticios y 11 productos de higiene personal, además de medicamentos, productos para la construcción, textos, uniformes y útiles escolares, entre otros bienes.

En la Gaceta Oficial 40.481 del 22 de agosto figura el decreto presidencial en el que señala que "se prohíbe el tránsito por el territorio nacional con fines de exportación o extracción hacia el territorio extranjero de los rubros y productos de la cesta básica, insumos, medicinas y demás bienes importados o productos en el país para la consumo del pueblo, indispensables para la vida digna, la salud, la seguridad y la paz social".

Los alimentos que no podrán comercializarse hacia el exterior son: aceite (maíz, soya, girasol, palma), alimentos balanceados para animales, arroz, granos, atún y sardinas, azúcar, café, carne, ganado, harina (de maíz, soya, trigo, girasol), leche, maíz blanco y amarillo, mantequilla y margarina, pasta, trigo panadero, huevos de gallina, mayonesa y salsa de tomate, mortadela, sal, papas y tomates.

Esta medida se asemeja a la que en 2007 tomó el ministerio de Alimentación y que aún está vigente. En esa resolución también se prohibió la exportación de alimentos a menos que las empresas presentaran el "certificado de demanda interna satisfecha". 

Sin embargo, la decisión de Nicolás Maduro va más allá del sector de los alimentos y sumó productos de otros sectores. En el caso de higiene personal y aseo del hogar los bienes que no podrán exportarse son: pañales desechables, papel higiénico, toallas sanitarias, champú, jabón de tocador, crema dental, jabones en panela para lavar, detergentes, limpiadores, afeitadoras y tintes de cabello.

En el área de salud quedó prohibida la exportación de medicamentos, material médico quirúrgico, lencería descartable, repuestos, insumos odontológicos, materia prima, entre otros rubros.

En educación y vivienda el decreto presidencial 1.190 restringe la venta a otros países de textos, uniformes y útiles escolares, mientras que del área de la construcción se incluyó a cemento, cabillas y bloques. Otros productos terminados que figuran en el decreto son aluminio, hierro, acero, cartón y papel.

Las autoridades militares y policiales deberán implementar los planes de inspección, verificación y resguardo en establecimientos comerciales, industriales y de servicios y deberán aplicar los procedimientos sancionatorios, según el artículo 3 del texto.